” A los 30 años, nos conocemos más, nos explica Julia. Las mujeres saben cuidarse mejor la piel y también son más expertas en maquillaje. Muy activas, disponen de poco tiempo para ponerse guapas. Por ello, buscan trucos rápidos y eficaces” . También, en esta época empiezan a aparecer los primeros signos de la edad. Por lo que hay que adaptar los tratamientos a las necesidades de la piel. Da preferencia a los sueros, a las máscaras nutritivas y no te olvides de aplicarte un contorno de ojos por la mañana y por la noche.
Las ojeras se marcan más a los 30 años. La vida ultra activa, los niños, las noches cortas… son factores que fatigan la mirada de las treintañeras. La mirada se convierte en LA zona que hay que cuidar con más esmero. Las ojeras serán trabajadas con el tratamiento, el maquillaje y también con la higiene de vida (el sueño, la alimentación y beber mucha agua juegan un papel clave).
Los trucos de Julia:
- Aplícate un contorno de ojos por la mañana y por la noche, mediante ligeros golpecitos sobre toda la zona con ojeras. La piel se alisa inmediatamente.
- La elección del color de tu anti-ojeras es capital. ” El buen color es el que no se ve en la piel” explica la maquilladora.
- En caso de ojeras, utiliza un anti-ojeras (que neutralice las ojeras) junto con un corrector (que aporte luminosidad).
En función de tu tipo de piel y del tiempo del que dispones, puedes elegir entre:
- Un fondo de maquillaje stick: es rápido y eficaz.
- Una crema con color: permite una bonita luminosidad sin cubrir demasiado.
- Un fondo de maquillaje líquido: ideal para las pieles deshidratadas.
El buen gesto:
Julia trabaja con movimientos horizontales. Para cubrir más ciertas zonas (mentón, nariz) trabájalo con los dedos. En la frente, los movimientos se invierten, evitando así marcar las primeras arrugas de expresión. Dependiendo de lo que quieras, puedes añadir unos polvos o no. Pero es preferible hacerlo para fijar el anti-arrugas.
Los polvos bronceadores:
Utilizados con parsimonia, aporta color a la tez. Para aplicarlos bien, sonríe y marca los pómulos.
Nunca te apliques una sombra directamente en el párpado. Para despertar la mirada y conseguir que te dure el maquillaje, aplica una base clara (color carne o como aquí, ligeramente rosada). La paleta ” Pink Face ” imaginada por las treineañeras con poco tiempo, contiene todo lo que necesitas. Posa la sombra sobre todo el párpado.
Especialmente si tienes la mirada cansada, es indispensable utilizar un khôl que aumentará tu mirada. El pincel eye-liner puede ser ligeramente humidificado.
Con ayuda de un pincel, trabaja mediante pequeños toques, desde el exterior hacia el interior. Tu trazo no debe ser demasiado preciso, debe fundirse con la mirada.
Cepilla las pestañas con ayuda de un cepillito antes de utilizar la máscara o rímel. Da preferencia a un tono negro, salvo si eres rubia. El negro aporta inmediatamente intensidad a la mirada. Aplícate la máscara en zigzags, levantado las pestañas.
Esta ETAPA es fundamental para mujeres de 30 años. ¿Porqué? Porque las cejas aportan fuerza a la mirada y a todo el rostro.
Cuentas con tres opciones:
- El lápiz, que puede descorazonar a algunas.
- La sombra de ojos textura cremosa más natural y fácil de utilizar.
- La máscara de pestañas o rímel que aporta un toque más sofisticado.
En este caso, Julia utiliza una sombra de ojos cremosa. Elige el color en función de la raíz de tu pelo. Levanta la línea de tus pestañas.
¿Tienes aspecto de cansada? El blush aporta inmediatamente un toque de buena cara, a condición de realizar el buen gesto. Sonríe y después aplícate el blush o colorete (en polvo o en crema), evitando llegar hasta las sienes, para no marcar las arrugas.
El gloss está muy bien, pero a los treinta se puede desear conseguir un poco más de sofisticación. Existen rojos de labios que alían el color y el brillo. Para los labios más carnosos, marca el contorno con un lápiz o un pincel.
Fuente: enfemenino
A los 20 años, se suele tener la piel mixta, lo que significa que puede ser grasa en la zona media del rostro y deshidratada en las otras zonas. Por ello es importante, hidratarla y tratar la zona con problemas. Julia aconseja aplicarse una máscara purificando una vez por semana la zona T (zona mediana).
Después de desmaquillarse (por la mañana y por la noche), es indispensable utilizar un tratamiento hidratante. Aplícate una crema no comedógena. Es importante conocer tu tipo de piel (pide consejo a tu médico o dermatólogo). “Son muchas las jóvenes que ignoran todo sobre su piel y que utilizan tratamientos inadaptados” explica la maquilladora.
“El tratamiento es una etapa previa al maquillaje” explica Julia, quien aconseja utilizar un contorno de ojos que, a demás de hidratar esta zona ultra sensible de tu rostro, fijará tu maquillaje.
Las ojeras aparecen a partir de los 20 años. Para la corrección, utiliza un anti-ojeras adaptado a tu tipo de piel: en caso de que aparezcan rojeces, elige un anti-ojeras a base de pigmentos amarillos.
El anti-ojeras puede ser utilizado en forma de corrector, en el caballete de la nariz o en el mentón.
Se puede empezar trabajando la tez. “Lugar en donde las jóvenes cometen más errores”, nos explica Julia “. Recordemos algunas evidencias:
- Lo que hay que hacer:
Iluminar la piel, utilizando texturas fluidas.
Evitar las materias demasiado espesas y cubrientes. .
En las zonas que tengan tendencia a brillar, utiliza un fondo de maquillaje compacto.
Limpiar bien los pinceles después de cada aplicación.
- Lo que no hay que hacer:
Abusar de la tierra de sol que da a tu piel un aspecto anaranjado.
Equivocarse de color: para encontrar EL color de fondo de maquillaje que necesitas, haz un test con ayuda de un stick y elige el tono que más se acerque al tono de tu piel.
“Muchas jóvenes no saben utilizar el khôl, ya que trazan una línea al ras de las pestañas que reduce el tamaño de los ojos y el resultado es catastrófico”, explica la maquilladora.
Lo que hay que hacer:
Utilizar siempre una base clara antes de comenzar a maquillar el ojo. Esta base unifica la piel y permite que el maquillaje se mantenga mejor y más tiempo. Aquí, sombra White de Bobbi Brown).
El eye-liner permite agrandar la mirada y estructurar el ojo. Da preferencia a una textura crema más natural y más fácil de utilizar que un lápiz. La sombra de ojos de textura crema se aplica con ayuda de un pincel mediante pequeños toques, marcando la línea de las pestañas. El trazo no se ve, sino que se funde con las pestañas.
Las jóvenes sueñan con lucir una mirada sexy y carbonosa. Desgraciadamente, no siempre conocen los buenos gestos”, explica la maquilladora.
El buen gesto:
El trazo de eye-liner sirve de base. Subráyalo con un poco de sombra negra (Charcoal), que aplicarás con ayuda de un pincel. Evita los trazos demasiado precisos, de lo que se trata es de conseguir una mirada misteriosa: ” un maquillaje bonito es un maquillaje sin demarcaciones”, explica Julia.
Trabaja la línea de las pestañas internas, desde el exterior hasta el interior.
Con un pincel, estructura tus pestañas: ” es la arquitectura del rostro”.
Con ayuda de una mascara aporta volumen a tus pestañas. Quita lo que sobre para evitar excesos.
Un toque de colorete aportará luminosidad a tu tez. Sonríe al aplicarlo.
Elige un gloss (Pink Glitter) que aportará un toque de brillo sexy a tus labios.
Un make-up fácil de realizar, sexy y chispeante.
Fuente: enfemenino
Resumen
Como dice su nombre, este producto, de textura cremosa, se coloca antes de la base de maquillaje.
Su función es facilitar la adherencia y aplicación de la misma, haciéndola más fluida.
Mezclada con la base, se convertirá en una crema con color.

Pasos
1
Limpia tu rostro con una crema de limpieza.
2
Aplica la pre-base masajeando tu rostro, intensificándola en el área de la nariz, frente, mentón y ojeras.
3
Si tienes rosácea, aplica pre-base correctiva verde. Si tu piel es amarillenta, elige una pre-base correctiva de color rosado.
4
Maquilla tu rostro.
Importante
* La pre-base te ayudará a proteger tu piel de los efectos no deseados del uso excesivo del maquillaje, como por ejemplo la deshidratación de la piel o que ésta no respire correctamente.
* Aportará a tu cutis un aspecto más natural, evitando que el maquillaje se craquele una vez aplicado.
* La pre-base correctiva también puede ser de color blanco, en este caso sirve para aclarar un tono la base de maquillaje o para dar puntos de luminosidad.
Fuente: biensimple
¿Sabías de las aplicaciones de la leche en belleza?, en este artículo encontrarás trucos muy interesantes para hacer tónicos, mascarillas, baños, etc. Estos trucos o tips hechos a base de leche son muy útiles en belleza, cuando no quieres usar cosméticos.
Cleopatra tomaba baños de leche y miel para mantener su piel suave y sedosa. Hoy en día todavía se utiliza para enriquecer champúes, suavizantes, jabones, cremas y productos de baño. Y si aplicamos los trucos de belleza de nuestras abuelas, a base de leche, veremos que siguen funcionando, ¡anímate a probarlos!
Algunos trucos a base de leche
* Leche hidratante: si notas en el rostro sensación de tirantez pero se te ha acabado la crema hidratante un remedio efectivo para salir del paso es pasarte un algodón empapado de leche por la cara. Veras como notas la piel más confortable.
* Desmaquillante: puedes usar leche tibia (preferiblemente entera) para desmaquillar tu piel. Impregna un algodón y aplícalo en movimiento de “dentro a fuera”. Seca tu piel con un paño de algodón y aplícate un tónico acorde con tu tipo de piel. Tu piel quedará limpia y tersa.
* Piernas sin rojeces: si después de depilarte las piernas aparecen rojeces, empapa un paño en leche fría y ponlo sobre las piernas.
* Dormir mejor: un vaso de leche caliente con una cucharadita de miel es un remedio contra el insomnio que ya practicaban nuestras abuelas. Tómalo a sorbitos pequeños.
* Pies suaves: mezcla 1/2 taza de sal gorda con 1/3 de aceite de oliva. Por otro lado, calienta un litro de leche entera. Introduce los pies en la leche durante 10 minutos. Después enjuágalos y a continuación frótalos con la mezcla de sal gorda y aceite de oliva. Por último aplícate crema hidratante y ponte unos calcetines de lana.
* Exfoliante natural: para tener una piel suave, mezcla dos cucharadas de avena molida, una cucharada de miel y una de leche hasta lograr una mezcla uniforme. Ponla sobre la piel durante 15 minutos y enjuaga con agua tibia. Es una exfoliante suave que va bien tanto para pieles secas como grasas.
* Manos más blancas y uñas más fuertes: frota las manos con leche y déjalas secar. Vierte unas gotas de limón en un recipiente con aceite y frota las manos de nuevo con esta mezcla. Con un algodoncito empapado insiste en las uñas. Ponte unos guantes de lana y déjalos al menos un par de horas. Si puede ser toda la noche mejor.
* Manos más suaves: pon a cocer una patata, cuando se enfríe, pélala y aplástala añadiendo dos cucharadas de leche fría y dos de miel. Aplica esta mezcla en las manos. Déjala actuar durante 15 minutos y retírala después con agua tibia.
* Ojeras y bolsas: mezcla una patata con la piel bien limpia con miga de pan empapada en leche. Túmbate y aplica el preparado sobre los ojos dejándolo actuar de quince a veinte minutos, mientras te relajas.
* Aliviar ampollas: para aliviar las ampollas en los pies puedes realizar una pasta casera muy efectiva. Cuece unas hojas de col en medio litro de leche. Déjalo enfriar y pásalo por la batidora y aplica esta mezcla sobre las ampollas.
* Mascarilla para pieles grasas: cuece y pela una patata. Añádele dos cucharadas de leche, miga de pan remojada en leche y unas gotas de limón. Mézclalo bien a mano o en la batidora y aplícatelo en el rostro como una mascarilla. Mantenla de 15 a 20 minutos y luego, retírala con agua fría.
* Mascarilla revitalizante: si te levantas con mala cara tras una noche de fiesta y tienes un comida familiar no pasa nada, ellos no lo tienen por qué notar. Crea una mascarilla casera y devuélvele la luminosidad a tu piel. Mezcla a partes iguales: leche, miel y zumo de naranja y aplícatela en la cara. Déjala durante 10 minutos, y aclara con agua fría.
* Baño de leche de burra de Cleopatra: conseguirás una piel mucho más nutrida e hidratada con este tratamiento de belleza, que data de los años 70 a.c. El tiempo idóneo para llevar a cabo este tratamiento es de unos 10 a 20 minutos en tu bañera.
Los ingredientes que vas a necesitar son:
½ taza de leche en polvo.
¼ de harina de maíz (maicena).
¼ taza de miel de abeja.
10 gotas de aceite esencial de rosas (ten en cuenta que un buen Aceite esencial de Rosas es algo caro, puedes elegir otro aroma sin ningún problema).
Una vela (si te apetece aromática mucho mejor).
Una loofah o esponja natural.
Instrucciones: mezcla todos los ingredientes en una batidora con agua. Cuando la mezcla esté preparada, añadir la mezcla lentamente en la bañera, abre el grifo y ten cuidado de que se mezcle bien.
Enciende las velas, sumérgete y disfruta…
Fuente: enbuenasmanos