La celulitis es el mal cutáneo que se produce porque se acumulan en determinadas zonas del cuerpo, nódulos de lípidos y otras sustancias, generando ese consabido aspecto a “piel de naranja”. Lo cierto es que sus causas son muy diversas, y van desde el factor genético hasta el estrés. Pero también es verdad que puedes combatirla; descubre cómo.
La celulitis es la acumulación de tejido adiposo en determinadas partes del cuerpo. Esto genera una especie de cúmulos de lípidos y otras sustancias que dan ese aspecto de piel de naranja tan típico de este problema cutáneo.
Las causas que generan la celulitis son realmente múltiples y pueden ir desde aspectos genéticos hasta cuestiones relacionadas con el estrés. Aquí analizamos los factores más comunes de su aparición:
* Como en muchas otras enfermedades, el factor hereditario tiene mucho peso. Aquellas mujeres que tengan antecedentes de obesidad y celulitis en su familia, pues entonces pueden llegar a tener predisposición a padecerla.
* El sedentarismo también es otra de las principales causas de celulitis. Es que la falta de actividad física no contribuye a que la sangre siga su curso con normalidad y se reactive la circulación, algo fundamental para no sufrir de este problema.
* Por supuesto, lo que comas tendrá mucho que ver en este aspecto. Debes evitar el exceso de calorías y de grasas saturadas, así como también el exceso de sal. Es fundamental consumir dos litros de agua al día y evitar también el tabaco y el alcohol.
* Algunas cuestiones que parecen menores también pueden colaborar. El estrés, por ejemplo, genera tensiones y dificulta la circulación. Los tacones altos también generan algo similar, lo mismo que permanecer mucho tiempo de pie.
Seguramente también querrás combatirla. Para lograrlo, puedes visitar nuestra amplia sección de trucos contra la celulitis, donde podrás encontrar artículos específicos de toda índole referidos al tema.
Fuente: innatia
Cuando estamos muy cansadas, tristes o aburridas solemos tener unas ganas irrefrenables de comer algo dulce o rico en hidratos de carbono. A todas no has pasado en más de una ocasión.
¿Sabes por qué sucede esto?
Primero de todo, debemos hablar sobre la serotonina, ya sabes, la hormona que nos hace sentirnos bien. Los desequilibrios hormonales y las dietas pobres hacen que nuestros niveles de serotonina sean bajos. Para compensar, nuestro cuerpo busca la opción más rápida y accesible: azúcares e hidratos de carbono simples (en forma de chocolatinas, patatas fritas, bollos o bebidas azucaradas) que nos proporcionan una rápida (aunque breve) dosis de serotonina. Dado que esta dosis de bienestar no es duradera, sentimos la necesidad de seguir comiendo.
Hay tres factores básicos responsables de estas ansias por comer:
* Desequilibrios hormonales
Si padeces algún desequilibrio hormonal, como por ejemplo, eres resistente a la insulina, las células de tu cuerpo no son capaces de absorber la glucosa del riego sanguíneo. Por este motivo, nuestro cuerpo decide almacenar todas las calorías en forma de grasa, lo que conduce a la obesidad, la diabetes y las enfermedades coronarias.
Y lo peor, dado que nuestras células no pueden absorber la glucosa que necesitan, nuestro cerebro nos sigue pidiendo que consumamos más azúcar o hidratos que igualmente, no podremos utilizar.
Nuestro médico será capaz de diagnosticar este problema con un simple análisis de sangre.
* Dieta
Si no seguimos una dieta variada y equilibrada, nuestro cuerpo no tendra cuviertas las necesidades nutricionales mínimas diarias y tendrá hambre, lo que nos hará consumir lo primero que pillemos.
Por eso, debes aprender a comer correctamente.
* Fatiga adrenal
Si padeces estrés excesivo o sufres de insomnio, te sentirás cansada todo el tiempo. Esto conduce a la fatiga adrenal y a su vez a las ganas de tomar azúcar, hidratos de carbono o café para elevar los niveles de serotonina y hacernos sentir mejor.
En este caso, debes aprender a relajarte y delegar para que los nervios no se apoderen de ti.
¿Cómo superar las ganas de picar entre horas?
Lleva una dieta sana, no te saltes nunca el desayuno, toma algún suplemento nutricional, realiza ejercicio y rodéate de buenos amigos y amigas.
Tu metabolismo se curará si le proporcionas el apoyo nutricional y emocional que necesita. Puede llevarte algún tiempo. Se constante.
Recuerda:
- Come cada 3 horas. Cuando nuestros niveles de azúcar en sangre disminuyen, es cuando sentimos esas ganas irrefrenables de llevarnos algo a la boca. Combátelas realizando pequeñas comidas saludables a lo largo del día.
- Bebe agua. La deshidratacion nos confunde y nos hace pensar que tenemos hambre. Un vaso de agua cada hora mantendrá nuestro estómago lleno y nuestro organismo hidratado.
- Espera. Si has comido bien y estás hidratada pero sientes ganas de comer algo más, espera. Mantente ocupada con otra cosa y ya verás como se pasará.
- Lleva siempre contigo tentempiés sanos. Una pieza de fruta, unas verduras crudas, unos frutos secos.
Fuente: tuimagenpersonal
Resumen
Te brindamos un programa pensado para activar diferentes grupos musculares. Si lo practicas en forma metódica, durante 15 minutos diarios, lograrás formas armoniosas y recuperarás rápidamente la tonicidad.

Pasos
1Piernas:
Acuéstate con la espalda apoyada en el piso, contrae el estómago y eleva levemente la cabeza del suelo.
Extiende la pierna izquierda hacia arriba, tomando el gemelo con ambas manos, mientras la otra pierna permanece abajo, sin tocar el suelo.
Cuenta hasta tres y rápidamente invierte la posición de las piernas.
Repite un total de quince veces.
2Glúteos: Acuéstate en el suelo, con las rodillas flexionadas y separadas a la altura de las caderas.
Extiende los brazos a los lados del cuerpo con las palmas hacia abajo.
Contrae el estómago, toma aire y presiona los brazos a la vez que elevas las caderas. Mantén la posición, cuenta hasta diez con los glúteos contraídos.
Exhala y vuelve al inicio bajando lentamente.
Repite diez veces.
3Abdominales:
Colócate de espaldas en el suelo con las rodillas flexionadas y separadas a la altura de las caderas.
Coloca las manos por detrás de la cabeza, elevándola del suelo.
Lleva las piernas hacia el pecho con los dedos de los pies estirados.
Mantén la cabeza hacia arriba, inhala y extiende las piernas, formando un ángulo de 45º.
Cuenta hasta tres, y exhala a la vez que bajas las piernas, para comenzar el ejercicio otra vez. Repite diez veces.

4 Brazos:
Siéntate, con las piernas extendidas, lleva los brazos hacia el frente, flexiónalos sobre el esternón bajando el pecho hacia el suelo, contrayendo los glúteos.
Desde esa posición, incorpórate llevando ambos brazos hacia atrás con las palmas hacia arriba, imaginando que se te opone una resistencia, llevando el pecho hacia adelante para sentir el estiramiento.
Termina el movimiento llevando los brazos hacia adelante, tocando la punta de los pies con las manos. Repite diez veces.

5Dorsales:
Siéntate sobre el glúteo derecho, con las rodillas flexionadas cerca del cuerpo, la mano derecha apoyada en el suelo.
Estira el brazo izquierdo por sobre la cabeza, deslizando la mano apoyada a lo largo del suelo.
Vuelve a la posición inicial.
Repite diez veces y cambia de lado.

6Cintura:
Siéntate, con las piernas abiertas y extendidas, estira los brazos a los lados del cuerpo y a la altura de los hombros.
Gira la cintura, llevando la mano izquierda hacia el pie derecho, mientras mantienes el brazo derecho arriba y por detrás del cuerpo.
Repite hacia el lado opuesto; en total, rota diez veces hacia cada lado.
7Vientre:
Siéntate en el suelo, flexiona las rodillas y sostiene las piernas junto al pecho, elevando los pies varios centímetros del suelo, manteniendo el equilibrio en el coxis y llevando la barbilla hacia el pecho.
8
Contrae el vientre, toma aire y échate hacia atrás.
Vuelve a colocarte en la posición inicial y repite diez veces.
9Pecho:
Arrodíllate, con las piernas separadas, extiende los brazos hacia el frente a la altura de los hombros.
Lleva ambos brazos hacia atrás, girando las palmas hacia arriba, imaginando que se te opone una resistencia y llevando el pecho hacia adelante para sentir el estiramiento. Exhala y vuelve a la posición inicial.
Repite de ocho a diez veces.
Fuente: biensimple
La celulitis es una de las cosas que mas empiezan a preocupar a quien las padece en estas épocas del año, se acerca el verano y la prueba de fuego de los bañadores, después del largo invierno tenemos que lucir el cuerpo, nuestro cuerpo expuesto a las miradas de los otros y a la nuestra propia, que como siempre somos lo peores jueces de nosotros mismos, ¿no vemos presentables en sociedad y al descubierto?, esta es la gran cuestión que a mucha gente le empieza a preocupar, despojarse de los abrigos y mostrase en público.
¿Qué es la celulitis?
Quizas si comprendemos que es, podremos combatirla mejor, la celulitis es un acumulo de tejid adiposo en determinadas zonas de nuestro cuerpo, formado por nodulos de grasa, agua y toxinas. Entre el 85% al 90 % de las mujeres después de la pubertad presentan celulitis, es muy raro en los hombres, se asocia a las hormonas con mucha probabilidad, es típico en la distribución de la grasa femenina.
Hay cuatro fases evolutivas de la celulitis:
* Ectasia circulatoria: es la primera fase, la piel se nota mas fría, al presionar se ve la piel de naranja típica de la celulitis, pueden aparecer algunas telangiectasias o venitas de araña en las zonas afectadas y es reversible.
* Exudativa: hay un aumento de la dilatación vascular, a la presión aparece la piel de naranja, pueden aparecer varices, estrias, obesidad y es reversible también.
* Proliferación Fibrosa:Las fibras de dermis e hipodermis sufren una degeneración del colágeno, se forman bloques amorfos que provocan aprisionamiento de los adipocitos llenos de triglicéridos. Se altera el metabolismo celular y se forman “micronódulos”. La piel de naranja está formada sin necesidad de palicar presión, es mas dificil tratarla y necesita de mucha constancia para poder acabar con ella.
* Fibrosis cicatrizal:Piel acolchonada que se ve a simple vista sin necesidad de presión (nódulos duros e indoloros), es irreversible, pero puede mejorarse con tratamientos locales y lipoescultura, es una fase muy avanzada del problema.
Las liposucciones no solucionan el problema, si en cambio va muy bien la mesoterapia, los tratamientos locales no acaban del todo con el problema y es necesario combinarlo con alimentación adecuada para ayudar a reducir la celulitis.
Fuente: aloe-vera
La hidratación es el primer paso para la salud y la belleza de la piel. La reserva de agua que tiene la dermis y la epidermis, que constituye el 20% de la del todo el cuerpo, se pierde fácilmente con las agresiones externas. Mantener un nivel óptimo de hidratación y evitar la piel seca es posible con los productos de nueva generación que llegan al mercado.
El nivel de hidratación de la piel depende del equilibrio entre el agua que posee nuestro organismo y la pérdida de este elemento líquido que se produce por evaporación. Por eso, la deshidratación se debe tanto a un mínimo consumo como a factores fisiológicos o ambientales. Algunos factores que causan esta situación son el envejecimiento, el aire acondicionado o la calefacción, condiciones climáticas como sol, frío, viento, etc, estrés, etc.
Los Laboratorios Galénic presentan Cuidados de Hidratación Fundamental, línea de tratamiento que reactiva y optimiza la respiración celular, origen del mecanismo natural de la hidratación cutánea. Esta gama se compone de tres nuevos productos: Gel de Hidratación Fundamental, para pieles normales y mixtas, que hidrata, ilumina y redensifica; Crema de Hidratación Fundamental, para pieles secas, también al extracto de pulpa de frutos del bosque que reestructuran la barrera de protección; y, para todo tipo de pieles, Cuidado Noche de Hidratación Fundamental, cuyos aceites vegetales aportan los ácidos grasos esenciales para la fisiología de la piel adormecida que tiende a una mayor deshidratación de forma natural.
RoC Hydra+ es la crema hidratante para todas las pieles que quieren prevenir o reparar la deshidratación cutánea. Además de garantizar la hidratación de la piel durante todo el día, gracias a un derivado de AHA que refuerza los mecanismos naturales, estimula la renovación celular en las capas más profundas de la dermis. Esta gama de RoC está compuesta por los siguientes productos específicos: Textura enriquecida, para pieles secas y muy secas; Textura Ligera, para pieles normales o mixtas; Max Control de brillos, para pieles jóvenes o grasas; SPF15, para pieles expuestas a la luz del día y Vitaminas Activas, beneficio adicional para todo tipo de piel. Con la llegada del otoño, destaca una oferta muy especial: dos envases de la línea de Hydra+.
Pensando en las mujeres que no tienen mucho tiempo para cuidar su piel, Olay les ofrece su línea Complete, con Crema Hidratante de día, con un complejo esencial de vitaminas y minerales y un sistema avanzado de protección solar de amplio espectro; Fluido Hidratante, indicado para piel normal, seca, mixta o grasa que proporciona una hidratación ligera y no grasa; y Crema Hidratante de Noche que además nutre y regenera la piel.
Hidratar, después de limpiar y tonificar, es la propuesta de Clean & Clear con su Hidratante doble acción. Aplicada sobre la piel, equilibra las zonas secas y grasas de la piel, con lo que ayuda a prevenir la aparición de espinillas y puntos negros. Al no tener perfume, no irrita la piel y se convierte en un producto apto para pieles sensibles.
Fuente: MundoBelleza