¿Desayunar engorda? No si se hace correctamente. El desayuno es la principal comida del día.
Durante la noche no hay actividad física importante pero nuestro cuerpo sigue consumiendo calorías para cubrir el funcionamiento del cerebro, el riñón, el pulmón, el corazón, etc.
Tras toda la noche sin ingerir alimento, el inicio de la actividad diaria necesita un aporte de energía. Esta energía debe de poder usarse rápidamente para abastecer a órganos como el cerebro, pero también debe poder liberarse poco a poco.
Por ello es aconsejable la combinación de fruta (aporte rápido de azúcares) y el pan negro o los cereales (aporte de energía de liberación lenta).
Los productos lácteos aportan proteínas y aseguran la cantidad diaria necesaria de calcio. Asimismo contienen vitamina A, D y vitaminas del grupo B.
Si desayunamos bien tendremos la energía suficiente para conseguir un óptimo resultado tanto físico como mental a lo largo de la mañana. Se ha demostrado que los niños que acuden al colegio sin desayunar rinden menos que sus compañeros que desayunan. Lo mismo puede aplicarse a los adultos.
Si no se desayuna hay más probabilidad de consumir alimentos que engordan como pasteles o bollos industriales, patatas chips, frutos secos, etc. Varios estudios han comprobado una mayor incidencia de obesidad entre las personas que no desayunan.
¿Dormir la siesta engorda?
Dormir la siesta no engorda. Hay muy poca diferencia de gasto de calorías que hace nuestro organismo mientras estamos sentados viendo la televisión que mientras dormimos.
Además se ha comprobado que una siesta de 10 a 20 minutos incide positivamente en nuestra salud, disminuye el estrés y aumenta el rendimiento durante la tarde.
Fuente: bellezaintegral