
No siempre es fácil rehacer la vida familiar con una nueva pareja cuando uno de sus miembros o los dos tienen hijos de la anterior relación.
La aceptación de la nueva persona puede llevar un tiempo y supone un acercamiento y un conocimiento de la misma.
Por ello deben planificarse bien los primeros pasos y estar preparados para las contrariedades que puedan surgir.
Teniendo en cuenta que los niños son los más frágiles y el hecho de que el padre o la madre rehagan su vida, supone para ellos un cambio notable.
Por lo que conviene tener presente:
Dejar pasar un tiempo tras la separación antes de presentar a la pareja. Así se habrán hecho ya la idea del divorcio y no verán a esa persona como un rival con su padre o madre y podrán aceptarla con más facilidad.
Es preferible hablarles de la nueva persona antes de que la conozcan. Los primeros encuentros deben ser relativamente breves y mejor en un lugar que no sea la propia casa:
Fuente: serbella