Descubrir la belleza de la danza oriental es uno de los objetivos que tiene Marcia Gómez – Marwa – en cada una de las clases que imparte en el Estudio de Bailes José Luis Tejo. Para ella, todas las mujeres pueden acceder a estos movimientos, los que incluso denomina como una suerte de “herencia genética que pertenece a nuestro género, casi como un regalo de las mujeres antiguas”.
La danza oriental, más conocida como danza árabe, es sin duda un completo ejercicio que además de permitir la recreación, ayuda a mantenerse en forma. Pero sumado a esto, quienes la practican aseguran que de igual forma la mente, las emociones e incluso la vida sexual se ven beneficiadas, pues en cada movimiento la persona se reencuentra con ella misma, mejorando su autoestima y las ganas de expresarse.
Marcia Gómez – cuyo nombre artístico es Marwa – es profesora y bailarina de danza oriental. Relacionada prácticamente toda su vida con esta cultura, pues desciende de palestinos y egipcios, esta mujer decidió dedicarse totalmente a la enseñanza hace nueve años atrás, luego de comenzar como practicante de este arte en 1998.
Marwa comenta que adoptó este apodo por su belleza y porque además es muy parecido a su nombre real. “No sólo es un nombre árabe, sino también persa e indio y uno de sus significados es ‘flor perfumada’”, cuenta.
Para la bailarina, la danza oriental tiene muchos beneficios los que tienen que ver con los aspectos físicos, emocionales y psicológicos de la persona. “Para algunos llega a ser algo espiritual”, sentencia y añade que las mujeres que aprenden la danza se reencuentran con ellas mismas, ya que al momento de aprender la disciplina, comienzan a explorar sus capacidades.
“Hay movimientos que nunca se imaginaron que podrían aprender”, afirma Marwa y define que no sólo se trata de aprender un baile que les permita a las más descoordinadas lograr la armonía, sino que también “mejorar su postura, lo que las hace crecer y alargarse; tonificar sus abdominales y cintura; mejorar su concentración, resistencia física e incluso su vida sexual, ya que se sienten mejor con ellas mismas”.
Marwa afirma que dentro de su propuesta, asegura la entrega de conocimientos sólidos acerca de la danza oriental, la música y los aspectos teóricos e históricos que rodean este arte. “Las danzas árabes son muy variadas y es tremendamente importante que una profesora domine el tema del Medio Oriente, su cultura, países, folclore, etcétera”, asegura.
Fuente: puntovital.cl