
La vida moderna nos obliga a correr todo el día de un lado para otro todo dejándonos con pocos momentos tranquilos para relajarnos.
Este estrés puede afectar mucho la salud e, inclusive, subir la glucosa de la sangre, por lo que hay que aprender a manejarlo para mantener tanto la calidad de vida como el control de la diabetes.
¿Que es el estrés?
El estrés o tensión emocional es una respuesta de nuestro organismo a una situación de emergencia que puede ser positiva o negativa. Por ejemplo, si nos sacamos la lotería eso es una situación estresante, aunque sea muy buena.
Existe un estrés positivo, que es el que nos motiva a levantarnos, a trabajar o a estudiar, pero también existe el estrés negativo que afecta a nuestra salud.
El estrés puede ser agudo o crónico. El agudo es el que se presenta en un momento determinado, como cuando chocamos el coche o cuando ocurre un terremoto. Y el estrés crónico es el que nos afecta cuando nos enfrentamos a situaciones estresantes día tras día como son los problemas en el trabajo, conflictos con la pareja o con los amigos, o el hecho de vivir con diabetes.
¿Qué ocurre en el cuerpo cuando tenemos estrés?
El estrés genera en el cuerpo una respuesta de emergencia cuya función es prepararnos para luchar o para huir de un peligro.
Precisamente por eso cuando el cuerpo percibe que hay una situación de estrés aumenta su producción de adrenalina, que es la hormona de las emergencias. Para poder enfrentar ese peligro, esta hormona ocasiona una cascada de reacciones en el cuerpo como son las siguientes:
Lo que ocurre es que en vez de luchar o correr cuando hay un peligro, nos sentamos y todo ese combustible que llegó a la sangre no se utiliza.
¿Qué situaciones ocasionan más estrés?
Hay algunas situaciones como la muerte de un ser querido o la separación, así como el padecer una enfermedad crónica como la diabetes, que aumentan nuestro estrés. Éstos son otros eventos que causan estrés:
Además, el tener diabetes causa otras causas de estrés, las cuales incluyen las citas con el médico, la medición frecuente de la glucosa y el estar pendiente de la aplicación o toma de los medicamentos, entre otros.
La depresión
Es importante saber que la depresión afecta frecuentemente a las personas con diabetes. Algunos de los síntomas de la depresión se parecen a los del estrés pero son más profundos y se presentan por más tiempo. Algunos ejemplos son no sentir placer de hacer cosas que antes nos agradaban, tener tristeza y ganas de llorar frecuentemente, sentir que nadie te entiende, perder la esperanza y ver el futuro muy negativamente. Si uno se da cuenta de que está sufriendo mucho, se debe acudir al médico de inmediato ya que la depresión hay que tratarla con medicamentos y terapia.
¿Cómo se controla el estrés?
Existen varias maneras de controlar el estrés que si se ponen en práctica ayudan al bienestar general. Algunas de ellas son muy sencillas de seguir, por ejemplo:
Controlar el estrés es sencillo, sólo tenemos que incorporar actividades de relajación a la rutina de vida. Al reducir el estrés nos sentiremos mucho mejor y nos será más fácil manejar la diabetes.
Fuente: midieta
¿Desayunar engorda? No si se hace correctamente. El desayuno es la principal comida del día.
Durante la noche no hay actividad física importante pero nuestro cuerpo sigue consumiendo calorías para cubrir el funcionamiento del cerebro, el riñón, el pulmón, el corazón, etc.
Tras toda la noche sin ingerir alimento, el inicio de la actividad diaria necesita un aporte de energía. Esta energía debe de poder usarse rápidamente para abastecer a órganos como el cerebro, pero también debe poder liberarse poco a poco.
Por ello es aconsejable la combinación de fruta (aporte rápido de azúcares) y el pan negro o los cereales (aporte de energía de liberación lenta).
Los productos lácteos aportan proteínas y aseguran la cantidad diaria necesaria de calcio. Asimismo contienen vitamina A, D y vitaminas del grupo B.
Si desayunamos bien tendremos la energía suficiente para conseguir un óptimo resultado tanto físico como mental a lo largo de la mañana. Se ha demostrado que los niños que acuden al colegio sin desayunar rinden menos que sus compañeros que desayunan. Lo mismo puede aplicarse a los adultos.
Si no se desayuna hay más probabilidad de consumir alimentos que engordan como pasteles o bollos industriales, patatas chips, frutos secos, etc. Varios estudios han comprobado una mayor incidencia de obesidad entre las personas que no desayunan.
¿Dormir la siesta engorda?
Dormir la siesta no engorda. Hay muy poca diferencia de gasto de calorías que hace nuestro organismo mientras estamos sentados viendo la televisión que mientras dormimos.
Además se ha comprobado que una siesta de 10 a 20 minutos incide positivamente en nuestra salud, disminuye el estrés y aumenta el rendimiento durante la tarde.
Fuente: bellezaintegral
No hay nada más reparador luego de un día agitado que dormir correctamente, es increíble como luego de ocho horas de sueño nuestro cuerpo y nuestra mente están nuevamente preparados para enfrentarse a la rutina diaria, sin embargo, son muchas las personas que olvidan la importancia del descanso y llegan a sufrir de las consecuencias.
El descanso no es cosa de juego, si logramos descansar el tiempo recomendado las ventajas pueden ser mayores de lo que imaginamos, a continuación una lista de algunas de las razones que nos incentivarán a controlar mejor nuestras horas de sueño:
* Ayuda a conservar la memoria. Cuando no descansamos correctamente nuestra capacidad de retención y concentración se ve alterada afectando nuestra rutina diaria.
* Refuerza nuestras defensas. El dormir pocas horas perjudica el sistema inmunológico lo que, como sabemos, nos hace más propensos a ciertos virus.
* Controla nuestro apetito. Mientras menos dormimos tendemos a producir menor cantidad de leptina, sustancia responsable de la regulación de nuestro apetito, y mayor cantidad de grelina, hormona provoca el apetito.
* Previene la depresión. Por lo general quienes sufren de imsomnio tienen mayor riesgo a presentar problemas de depresión e incluso alcoholismo.
* Retrasa el envejecimiento. La falta de descanso impide la producción de las hormonas que permiten la renovación celular mientras estimula la producción de aquellas que provocan estrés.
Fuente: webdelabelleza