Los nueve meses de gestación son para muchas mujeres una espera que en ocasiones impide que la vida sexual se lleve a cabo en forma normal. Creencias como las que dicen que el sexo podría incomodar a la guagua, son totalmente falsas siendo sólo ciertas contraindicaciones un freno al desarrollo de una relación íntima.
La idea de molestar al feto mientras se está consolidando una relación sexual es algo que a la mayoría de las mujeres se les presenta como una inquietud durante el embarazo. Eso, sumado a las molestias propias de esta etapa, son de alguna u otra manera, un impedimento para la intimidad de muchas parejas.
Para conocer un poco más acerca del actuar sexual durante este proceso, el ginecólogo – obstetra y coordinador del área de maternidad de Clínica Vespucio, doctor Enrique Gaggero, afirma que es totalmente posible sostener una relación de este tipo durante los nueve meses de gestación.
No obstante a lo anterior, hace hincapié en que “esto va a depender primero de que no existan contraindicaciones”, citando entre ellas los síntomas de embarazo prematuro, placenta previa, metrorragia (hemorragia vaginal proveniente del útero y no asociada al ciclo menstrual) o cuadro de infección del tracto genital, entre otras.
“Si es un embarazo normal, pueden tener una vida sexual activa sin problemas”, reitera el especialista y además manifiesta que “cada pareja, de acuerdo a su información al respecto, factores culturales y comunicación entre ellos, determinarán hasta cuándo tendrán relaciones regularmente durante esta etapa”.
A su vez, el ginecólogo – obstetra, sexólogo y director del Centro de Estudios de la Sexualidad en Chile (CESCH), doctor Christian Thomas, dice que a las restricciones impuestas por complicaciones físicas también se suman limitaciones por indicación psicológica, como es el caso de “las disforias, antecedentes de abuso, dispareunia psicológica, angustia, etcétera”.
Las relaciones sexuales durante el embarazo son totalmente normales y sólo la comunicación en la pareja es fundamental para conocer de los requerimientos de cada uno y de la forma más cómoda que les resulte llevar a cabo un encuentro íntimo.
Embarazo = ¿pérdida del deseo?
Según el doctor Gaggero, los cambios físicos que ocurren en la mujer “pueden hacer más difícil el tener relaciones”, pero al mismo tiempo sentencia que lo anterior no implica que el realizarlas sea imposible.
Al respecto menciona que durante los tres primeros meses de gestación, “las náuseas, vómitos y el cansancio que sienten (las mujeres), hacen que el interés sexual esté reducido”. Luego, describe al segundo trimestre como una etapa donde el malestar va disminuyendo, pero “el cambio del aspecto físico, así como el temor infundado de dañar al bebé también conspiran en disminuir la libido”, menciona.
Finalmente, el especialista se refiere a los últimos tres meses de embarazo diciendo que es la etapa más difícil para concretar relaciones sexuales, esto debido al “importante volumen abdominal y la mayor congestión pelviana”, además de – en algunos casos – la aparición de algunas patologías.
Frente a la posible pérdida del deseo sexual por parte de las mujeres encinta, el doctor Thomas sentencia que se trata de un tema “muy variable” y que mientras se observa a algunas mujeres “con aumento desmedido del deseo”, también habrá otras con “baja” de éste e incluso “abolición”.
En este mismo contexto, el ginecólogo de Clínica Vespucio afirma que las causas en el descenso de la libido están relacionadas a “cambios hormonales y más que nada psicológicos” y que por el contrario, las ganas de tener relaciones sexuales se deberá a que el “aumento de la congestión pelviana y la circulación en la zona genital”, lograrían una mejor estimulación en este periodo.
¿Y qué pasa con el deseo en el hombre? Al respecto el director del CESCH manifiesta que en general, la disminución del deseo en el hombre “tiene que ver con temores y complejos inconscientes de fantasmas en relación a la mujer – madre”.
Para el especialista, en nuestro país este complejo “es intenso y es una de las causas de dificultades de pareja”, pues explica que el hombre suele “partir a la mujer en dos: la amante; sexual y erótica y la madre; gestante y asexuada”.
La exploración del hombre
El doctor Enrique Gaggero comenta que lo más importante durante esta etapa es la comunicación que logre sostener la pareja. Relevante será entonces el hecho de que ambos estén en común acuerdo de lo que quieren realizar, además de que por supuesto, sus encuentro sexuales surjan como algo espontáneo y no obligatorio. “No seguir el concepto de hacerlo por cumplir”, manifiesta el especialista.
En cuanto al hombre y el rol que debe desempeñar, el médico cuenta que su tarea será la de “explorar todas las posibilidades para satisfacer a su pareja”. Esto, dice, lo logrará mediante la comunicación permanente con su mujer, manifestando siempre lo que desea y cuándo lo desea.
Esta actitud los ayudará sobre todo con los distintos estados de ánimo por los cuales transita la mujer embarazada y que según las palabras del profesional, “son a veces muy cambiantes”. “El descubrir lo que cada uno va queriendo en ese momento, da la posibilidad de no transformar la actividad sexual en algo rutinario”, sentencia.
Por su parte, el doctor Christian Thomas menciona que además de “brindar protección, refugio y seguridad”, el hombre debe ocupar el lugar de “hombre y padre, para así asegurar un producto sano”.
En esta misma línea, asegura que es de suma importancia que la mujer sienta la confianza de contar con el apoyo masculino “y no con un hijo más” y es por eso que reafirma la idea de que en lo sexual “deben procurarse una adecuada estimulación y acuerdo de frecuencia y posiciones para evitar el dolor o temor” frente a esta experiencia.
El sexo durante el embarazo también trae consigo algunos mitos. Entre ellos, el doctor Enrique Gaggero enuncia:
- Es falsa la idea de que tener relaciones con penetración sexual es peligroso. “No existiendo contraindicaciones, no hay problema”, asevera.
- “El bebé está protegido en el útero”, así es que no percibe las relaciones sexuales y por lo tanto no le molesta, como se piensa.
- Es verdadero que el orgasmo puede producir contracciones. Sin embargo, éstas son “generalmente transitorias y leves”. No producen daño al feto.
Frente a esta misma aseveración, el doctor Thomas dice que “a pesar de ser en teoría cercano a la verdad, en la práctica clínica no se observa esta relación”, salvo en mujeres que se encuentran con síntomas de aborto o de parto prematuro.
El sexólogo Christian Thomas dice que otro de los mitos es pensar que “el deseo sexual no es propio de las gestantes”. Al respecto enuncia que el apetito “no depende de esta condición” y reitera que incluso puede aumentar mucho durante esta etapa.
- No hay evidencia que avale la idea de que el sexo pueda producir la pérdida del embarazo.
- También es falsa la idea de que la guagua pueda percibir la actividad sexual de la madre.
- El hecho de que el niño se inquiete mientras la mamá está teniendo relaciones sexuales, no significa que esté incómodo, sino que se trata de movimientos normales, los que según el ginecólogo de Clínica Vespucio, “ocurren muchas veces como un reflejo”.
Fuente: puntovital
Lo he decidido, voy a hacer que este mes sea especial, sobre todo en lo que a mi imagen se refiere. Ya está decidido, no necesitas ninguna otra excusa para hacer de este mes el mes en que realmente te pones las pilas con tu imagen.
A veces le damos vueltas y más vueltas…, queremos hacer un cambio, queremos mejorar algo, pero no damos ese primer paso por la razón que sea. Bien, pues mi propuesta para este mes es hacer que el mes sea especial. Este es el mes en que lo consigues, ¿te apuntas?
Seguro que tienes una lista de cosas que vas posponiendo porque no tienes tiempo, porque no te apetece o por lo que sea. El primer paso es crear esa lista de cosas que harán de tu mes un mes especial y que realmente te ayudarán a sacarte partido. Te doy algunos ejemplos:
• Aprender a maquillarte para ir a trabajar y estar guapa todo el día.
• Hacerte una manicura, a pesar de que sólo dure dos días.
• Dar un cambio a tu cabello, ¿un toque de color quizá?
• Poner patas arriba tu armario y desechar todo lo que ya no te gusta, no te vale o no has usado en los últimos dos años.
• Empezar a comer bien de una vez por todas.
• Apuntarte al gimnasio.
• Ponerte en forma.
• Beber ocho vasos de agua al día.
• Dar un largo paseo para ponerte en forma.
• Subir las escaleras y dejar el ascensor.
• Comprarte ese vestido que tanto te hace falta.
• Regalarte una flor.
• Pasar un día en el campo con tus amigas.
• Ir de compras con tu madre.
Como ves, hay un montón de cosas que puedes hacer para conseguir que este mes sea un mes diferente. Lo mejor de todo esto es que si te propones algo, algún objetivo de imagen que vayas arrastrando, y empiezas a ponerlo en práctica durante todo el mes, ¡verás los resultados en seguida! Y además te animarás a hacer otras cosas. Así que ya ves, muchas veces me preguntas cómo dar ese primer paso, pues aquí lo tenies: decide que este mes va a ser especial, haz una lista de cosas que quieres hacer y empieza a tomar acción ahora.
Fuente: tuimagenpersonal
La menstruación (el período) constituye una etapa fundamental de la pubertad en las niñas y es uno de los muchos indicios físicos que señalan que una niña se está convirtiendo en mujer. Y al igual que muchos de los otros cambios asociados con la pubertad, es posible que la menstruación genere confusión en las niñas (y en los varones). Algunas niñas anhelan tener su primera menstruación, mientras que a otras les genera temor o ansiedad. Una gran cantidad de niñas y varones no comprenden exactamente cómo es el sistema reproductor femenino y lo que sucede realmente durante el ciclo menstrual, lo que hace que este proceso parezca aún más misterioso.
La pubertad y el período
Cuando las niñas comienzan a transitar la pubertad (que suele empezar entre los 8 y 13 años), su cuerpo y su mente cambian de muchas maneras. Las hormonas de su organismo estimulan nuevos desarrollos físicos, como el crecimiento y el desarrollo de los senos. Una niña tiene su primera menstruación entre 2 y 2 años y medio después de que los senos han comenzado a desarrollarse.
Alrededor de 6 meses antes de tener su primer período, una niña puede notar la presencia de una cantidad mayor de flujo vaginal transparente. Este flujo es común. No hay motivo para que una niña se preocupe por el flujo, salvo que tenga un olor fuerte o cause picazón.
El primer período recibe el nombre de menarca. La menarca no aparece hasta tanto todas las partes del aparato reproductor de una niña hayan madurado y estén funcionando en conjunto.
Las niñas nacen con ovarios, trompas de Falopio y útero. Los dos ovarios tienen forma ovalada y se ubican uno a cada lado del útero (matriz) en la pelvis, que es la parte más baja del abdomen. Los ovarios contienen miles de huevos u óvulos. Las dos trompas de Falopio son largas y delgadas. Cada trompa de Falopio se extiende desde el ovario hasta el útero, un órgano con forma de pera que se ubica en el medio de la pelvis. Los músculos del útero femenino son fuertes y capaces de expandirse para permitir que el útero aloje al feto en crecimiento y luego ayudan a pujar durante el parto.
A medida que una niña madura e ingresa en la pubertad, la glándula pituitaria libera hormonas que estimulan a los ovarios para que produzcan otras hormonas: estrógeno y progesterona. Estas hormonas influyen de varias maneras en el cuerpo de una niña, tanto en la maduración física como en el crecimiento y las emociones.
Alrededor de una vez por mes, un diminuto óvulo abandona uno de los ovarios -lo que se conoce como “ovulación”- y se desplaza a través de una de las trompas de Falopio hacia el útero. En los días previos a la ovulación, el estrógeno estimula al útero para que se recubra con sangre y tejidos adicionales, de modo que sus paredes se vuelven más gruesas y acolchadas. De esta manera, el útero se prepara para un embarazo. Si el óvulo llega al útero y es fertilizado por un espermatozoide, se adhiere a la pared acolchada del útero, para luego convertirse poco a poco en un bebé.
Por el contrario, si el óvulo no es fertilizado -lo que ocurre en la mayoría de los ciclos mensuales de una joven, no se adhiere a la pared del útero. Cuando esto sucede, el útero elimina el tejido adicional que recubre su interior. La sangre, el tejido y el óvulo sin fertilizar abandonan el útero y atraviesan la vagina para ser eliminados del cuerpo. En esto consiste el período menstrual. Este ciclo ocurre casi todos los meses durante varias décadas (salvo, por supuesto, cuando la mujer está embarazada) hasta que la mujer llega a la menopausia y sus ovarios ya no liberan óvulos.
¿Con qué frecuencia tiene su período una joven?
Así como algunas niñas ingresan en la pubertad antes que otras, lo mismo ocurre con el período. Algunas jóvenes comienzan a menstruar a la temprana edad de 10 años, pero otras quizá no tengan su primer período hasta que ellas tengan 15 años.
La cantidad de tiempo entre un período y otro se denomina ciclo menstrual (el ciclo se cuenta desde el inicio de un período hasta el inicio del siguiente). Algunas jóvenes tienen ciclos menstruales de 28 días, mientras que otras tienen ciclos de 24, 30 días o más. Después de que menarche, ciclos menstruales duren 21–45 días. Después de que un par de años, los ciclos acorten a una longitud adulta de 21–34 días.
Los períodos irregulares son comunes en las jóvenes que acaban de comenzar a menstruar. El organismo suele tardar algún tiempo en ordenar todos los cambios que están ocurriendo, por lo que una joven quizá tenga un ciclo de 28 días durante dos meses y luego no menstrúe un mes o tenga dos períodos con apenas unos días de diferencia entre uno y otro, por ejemplo. En general, después de algunos meses, el ciclo menstrual vuelve más regular. Sin embargo, muchas mujeres siguen teniendo períodos irregulares cuando ya son adultas.
A medida que una joven crece y sus períodos se acomodan -o ella se acostumbra a su propio ciclo menstrual-, podrá prever cuándo tendrá su próxima menstruación. Mientras tanto, es una idea buena de seguir su ciclo menstrual con un calendario.
¿Cuánto dura y en qué cantidad?
La duración del período también varía. Algunas jóvenes tienen períodos que duran sólo 2 ó 3 días, mientras que otras tienen períodos de 7 días o más. El flujo menstrual -la cantidad de sangre que sale de la vagina- también puede variar mucho entre una mujer y otra.
Algunas chicas pueden preocuparse que ellos pierden demasiado sangre. Puede ser un golpe de ver toda esa sangre, pero es improbable que una chica perderá demasiado, a menos que ella tenga una condición médica como la enfermedad de von Willebrand. Aunque puede parecerse a mucho, la cantidad media de sangre es sólo acerca de 30 mililitros por un período entero. La mayoría de los jóvenes cambiarán almohadillas 3 a 6 veces un día, con cambios más frecuentes cuando su período está más pesado, generalmente en el comienzo del período.
Especialmente cuándo períodos menstruales son nuevos, tu puede estar preocupado por tu riego sanguíneo o si tu período es normal en otras maneras. Hable con un médico o la enfermera si:
* tu período dura más largo que una semana
* tu tiene que cambiar su almohadilla muy a menudo (empapando más
de una almohadilla cada 1–2 horas)
* tu va más largo que 3 meses entre períodos
* tu tiene sangrando en medio períodos
* tu tiene una cantidad excepcional de dolor antes o durante su período
* tus períodos fueron regulares entonces llegó a ser irregular
Dolores cólicos, síndrome premenstrual y granos
Algunas jóvenes quizá perciban cambios físicos o emocionales durante su período. Los dolores colicos menstruales son bastante comunes; de hecho, más de la mitad de las mujeres que menstrúan manifiestan tener dolores cólicos durante los primeros días de su período. Los médicos consideran que los dolores cólicos son causados por la prostaglandina, una sustancia química que produce la contracción de los músculos del útero.
Según la persona, los dolores cólicos menstruales pueden producir un dolor leve y constante, o uno agudo e intenso, y en ocasiones se sienten en la espalda y los muslos, además de en el abdomen. A medida que la joven crece, estos calambres suelen volverse menos molestos y, en ocasiones, llegan incluso a desaparecer por completo.
Mientras tanto, muchas jóvenes y mujeres toman algún fármaco de venta libre, como ibuprofeno o acetaminofeno, que alivian los calambres menstruales. Darse un baño tibio o aplicar calor en la parte baja del abdomen también sirven para aliviar estos dolores. Además, el ejercicio regular durante el ciclo menstrual ayuda a aliviar los dolores cólicos en algunas mujeres. Si nada de esto funciona, debes consultar a tu médico.
Algunas jóvenes y mujeres se sienten deprimidas o se irritan con facilidad durante los días previos al período. Otras quizá se enojen con mayor rapidez o lloren más de lo habitual. Algunas jóvenes tienen antojo de comer ciertos alimentos. Es posible que estos cambios emocionales se deban al síndrome premenstrual o PMS (por su sigla en inglés).
El PMS se asocia con cambios en las hormonas del organismo. Debido a que los niveles hormonales aumentan y disminuyen durante el ciclo menstrual de la mujer, pueden afectar el modo en que ella se siente, tanto en lo emocional como en lo físico. Algunas jóvenes, además de experimentar sentimientos más intensos de lo habitual, perciben cambios físicos durante su período. Algunas se sienten hinchadas a causa de la retención de líquidos; otras notan que sus senos están hinchados y doloridos, y hay quienes tienen dolor de cabeza.
El PMS suele desaparecer poco después del inicio del período, pero es probable que vuelva a aparecer mes tras mes. Los médicos recomiendan que las jóvenes que padecen el PMS hagan ejercicio para sentirse mejor. Algunas jóvenes notan que limitar el consumo de cafeína alivia el PMS.
Es común que las jóvenes tengan un brote de acné durante algún momento de su ciclo. Esto también se debe a las hormonas. Por suerte, los granos asociados con el período suelen dejar de ser un problema a medida que las jóvenes crecen.
Toallas higiénicas, tampones y protectores diarios
Cuando estás menstruando, necesitas usar algo que absorba la sangre. Puedes optar por una toalla higiénica o un tampón.
Hay tantos productos a la venta que quizá debas probar varios antes de encontrar el que mejor se ajusta a tus necesidades. Algunas jóvenes sólo usan toallas higiénicas (en especial, cuando comienzan a menstruar), otras sólo usan tampones y hay quienes alternan; por ejemplo, usan tampones para el día y toallas higiénicas durante la noche.
El período no debe convertirse en un obstáculo para hacer ejercicio, divertirse y disfrutar de la vida. Las jóvenes que son muy activas -sobre todo, las que disfrutan nadar- prefieren usar tampones mientras practican deportes.
Si tienes dudas acerca de las toallas higiénicas, los tampones, o sobre cómo manejarte mejor con tu período, háblalo con tu madre, alguna profesora a cargo del curso de salud y alimentación, una enfermera o una hermana mayor.
Fuente: kidshealth
Las necesidades de la piel evolucionan. A partir de los 40 años, la pérdida de agua y firmeza se intensifican. Por lo que es necesario actuar. ¿Cómo? Utilizando los productos apropiados de manera regular y adoptando una buena higiene de vida. Los 40 también tienen sus ventajas: “a partir de los 40, no es raro ver cómo las ojeras han desaparecido. Las mujeres disponen de más tiempo para ellas mismas; se conocen mejor y no tienen miedo de ser sexy”, explica la maquilladora.
Para ponerse bella lo primero que hay que tratar es la mirada. Se empieza aplicando un suero, y mediante un pequeño masaje, se aplica el contorno de ojos, a la vez hidratante y alisadora
El fondo de maquillaje responde a diferentes necesidades en función de la edad. A partir de los 40, unifica la tez y alisa los trazos. También debe aportar luminosidad. ” A esta edad, la elección de la textura es capital “, explica la maquilladora.
El fondo de maquillaje ideal es que aportará luminosidad a tu piel. Elige una textura fluida e hidratante, que aplicarás con el dedo, mediante masaje. Camuflarás las manchitas con ayuda de un stick corrector. Tu piel recuperará inmediatamente su frescor y tonicidad.
Aplícate unos polvos libres sobre el anti-ojeras para asegurar su duración. Utiliza una base neutra sobre los párpados, evitando especialmente los tonos irisados que marcan las arrugas. Para agrandar la mirada, marca el ojos con un trazo de khôl. Aquí, Julia utiliza un gel hidratante. La mirada se intensifica en seguida.
La máscara crea la ilusión de una segunda línea de pestañas. La piel parece rápidamente más joven, si se ha sacado partido a la mirada.
Para aportar volumen a un rostro que pierde vigor, el blush o colorete es tu arma perfecta. Da preferencia a una textura hidratante.
Juega con la seducción y opta por unos labios con color. Evita las texturas mates que pueden dar un aspecto severo. Termina por un toque de gloss en el centro de los labios.
Una tez más fresca, una mirada luminosa y unos labios sexy … ¡Éstas son las ventajas de las mujeres de 40 años y más…!
Fuente: enfemenino
” A los 30 años, nos conocemos más, nos explica Julia. Las mujeres saben cuidarse mejor la piel y también son más expertas en maquillaje. Muy activas, disponen de poco tiempo para ponerse guapas. Por ello, buscan trucos rápidos y eficaces” . También, en esta época empiezan a aparecer los primeros signos de la edad. Por lo que hay que adaptar los tratamientos a las necesidades de la piel. Da preferencia a los sueros, a las máscaras nutritivas y no te olvides de aplicarte un contorno de ojos por la mañana y por la noche.
Las ojeras se marcan más a los 30 años. La vida ultra activa, los niños, las noches cortas… son factores que fatigan la mirada de las treintañeras. La mirada se convierte en LA zona que hay que cuidar con más esmero. Las ojeras serán trabajadas con el tratamiento, el maquillaje y también con la higiene de vida (el sueño, la alimentación y beber mucha agua juegan un papel clave).
Los trucos de Julia:
- Aplícate un contorno de ojos por la mañana y por la noche, mediante ligeros golpecitos sobre toda la zona con ojeras. La piel se alisa inmediatamente.
- La elección del color de tu anti-ojeras es capital. ” El buen color es el que no se ve en la piel” explica la maquilladora.
- En caso de ojeras, utiliza un anti-ojeras (que neutralice las ojeras) junto con un corrector (que aporte luminosidad).
En función de tu tipo de piel y del tiempo del que dispones, puedes elegir entre:
- Un fondo de maquillaje stick: es rápido y eficaz.
- Una crema con color: permite una bonita luminosidad sin cubrir demasiado.
- Un fondo de maquillaje líquido: ideal para las pieles deshidratadas.
El buen gesto:
Julia trabaja con movimientos horizontales. Para cubrir más ciertas zonas (mentón, nariz) trabájalo con los dedos. En la frente, los movimientos se invierten, evitando así marcar las primeras arrugas de expresión. Dependiendo de lo que quieras, puedes añadir unos polvos o no. Pero es preferible hacerlo para fijar el anti-arrugas.
Los polvos bronceadores:
Utilizados con parsimonia, aporta color a la tez. Para aplicarlos bien, sonríe y marca los pómulos.
Nunca te apliques una sombra directamente en el párpado. Para despertar la mirada y conseguir que te dure el maquillaje, aplica una base clara (color carne o como aquí, ligeramente rosada). La paleta ” Pink Face ” imaginada por las treineañeras con poco tiempo, contiene todo lo que necesitas. Posa la sombra sobre todo el párpado.
Especialmente si tienes la mirada cansada, es indispensable utilizar un khôl que aumentará tu mirada. El pincel eye-liner puede ser ligeramente humidificado.
Con ayuda de un pincel, trabaja mediante pequeños toques, desde el exterior hacia el interior. Tu trazo no debe ser demasiado preciso, debe fundirse con la mirada.
Cepilla las pestañas con ayuda de un cepillito antes de utilizar la máscara o rímel. Da preferencia a un tono negro, salvo si eres rubia. El negro aporta inmediatamente intensidad a la mirada. Aplícate la máscara en zigzags, levantado las pestañas.
Esta ETAPA es fundamental para mujeres de 30 años. ¿Porqué? Porque las cejas aportan fuerza a la mirada y a todo el rostro.
Cuentas con tres opciones:
- El lápiz, que puede descorazonar a algunas.
- La sombra de ojos textura cremosa más natural y fácil de utilizar.
- La máscara de pestañas o rímel que aporta un toque más sofisticado.
En este caso, Julia utiliza una sombra de ojos cremosa. Elige el color en función de la raíz de tu pelo. Levanta la línea de tus pestañas.
¿Tienes aspecto de cansada? El blush aporta inmediatamente un toque de buena cara, a condición de realizar el buen gesto. Sonríe y después aplícate el blush o colorete (en polvo o en crema), evitando llegar hasta las sienes, para no marcar las arrugas.
El gloss está muy bien, pero a los treinta se puede desear conseguir un poco más de sofisticación. Existen rojos de labios que alían el color y el brillo. Para los labios más carnosos, marca el contorno con un lápiz o un pincel.
Fuente: enfemenino
A los 20 años, se suele tener la piel mixta, lo que significa que puede ser grasa en la zona media del rostro y deshidratada en las otras zonas. Por ello es importante, hidratarla y tratar la zona con problemas. Julia aconseja aplicarse una máscara purificando una vez por semana la zona T (zona mediana).
Después de desmaquillarse (por la mañana y por la noche), es indispensable utilizar un tratamiento hidratante. Aplícate una crema no comedógena. Es importante conocer tu tipo de piel (pide consejo a tu médico o dermatólogo). “Son muchas las jóvenes que ignoran todo sobre su piel y que utilizan tratamientos inadaptados” explica la maquilladora.
“El tratamiento es una etapa previa al maquillaje” explica Julia, quien aconseja utilizar un contorno de ojos que, a demás de hidratar esta zona ultra sensible de tu rostro, fijará tu maquillaje.
Las ojeras aparecen a partir de los 20 años. Para la corrección, utiliza un anti-ojeras adaptado a tu tipo de piel: en caso de que aparezcan rojeces, elige un anti-ojeras a base de pigmentos amarillos.
El anti-ojeras puede ser utilizado en forma de corrector, en el caballete de la nariz o en el mentón.
Se puede empezar trabajando la tez. “Lugar en donde las jóvenes cometen más errores”, nos explica Julia “. Recordemos algunas evidencias:
- Lo que hay que hacer:
Iluminar la piel, utilizando texturas fluidas.
Evitar las materias demasiado espesas y cubrientes. .
En las zonas que tengan tendencia a brillar, utiliza un fondo de maquillaje compacto.
Limpiar bien los pinceles después de cada aplicación.
- Lo que no hay que hacer:
Abusar de la tierra de sol que da a tu piel un aspecto anaranjado.
Equivocarse de color: para encontrar EL color de fondo de maquillaje que necesitas, haz un test con ayuda de un stick y elige el tono que más se acerque al tono de tu piel.
“Muchas jóvenes no saben utilizar el khôl, ya que trazan una línea al ras de las pestañas que reduce el tamaño de los ojos y el resultado es catastrófico”, explica la maquilladora.
Lo que hay que hacer:
Utilizar siempre una base clara antes de comenzar a maquillar el ojo. Esta base unifica la piel y permite que el maquillaje se mantenga mejor y más tiempo. Aquí, sombra White de Bobbi Brown).
El eye-liner permite agrandar la mirada y estructurar el ojo. Da preferencia a una textura crema más natural y más fácil de utilizar que un lápiz. La sombra de ojos de textura crema se aplica con ayuda de un pincel mediante pequeños toques, marcando la línea de las pestañas. El trazo no se ve, sino que se funde con las pestañas.
Las jóvenes sueñan con lucir una mirada sexy y carbonosa. Desgraciadamente, no siempre conocen los buenos gestos”, explica la maquilladora.
El buen gesto:
El trazo de eye-liner sirve de base. Subráyalo con un poco de sombra negra (Charcoal), que aplicarás con ayuda de un pincel. Evita los trazos demasiado precisos, de lo que se trata es de conseguir una mirada misteriosa: ” un maquillaje bonito es un maquillaje sin demarcaciones”, explica Julia.
Trabaja la línea de las pestañas internas, desde el exterior hasta el interior.
Con un pincel, estructura tus pestañas: ” es la arquitectura del rostro”.
Con ayuda de una mascara aporta volumen a tus pestañas. Quita lo que sobre para evitar excesos.
Un toque de colorete aportará luminosidad a tu tez. Sonríe al aplicarlo.
Elige un gloss (Pink Glitter) que aportará un toque de brillo sexy a tus labios.
Un make-up fácil de realizar, sexy y chispeante.
Fuente: enfemenino
Los mareos durante el embarazo reciben el nombre de “enfermedad de la mañana”, porque en más del 50% de los casos se producen en ese momento del día. Si tú también te mareas, practica estos consejos. Te sentirás mejor.
El mareo es un mecanismo de defensa del cuerpo. Cuando al cerebro no le llega bien el riego sanguíneo, manda la orden de ponernos en posición horizontal (nos caemos), para que el riego se reanude más fácilmente. Ahora que estás embarazada, es fundamental que evites las caídas, pues pueden tener consecuencias más graves que el desmayo en sí.
Por eso, ante la sensación de mareo, debes actuar de la siguiente manera: vete a un lugar más fresco y quítate algo de ropa.
Abanícate y, si puedes, sumerge los brazos en agua fría. A continuación, tómate un café, una bebida azucarada o un puñado de frutos secos, para que el nivel de azúcar en tu sangre se recupere. No tardarás en sentirte mejor.
De todos modos, comenta al médico que te has mareado, porque quizá necesites tomar algún medicamento contra los mareos (no afectan al bebé).
Motivos que los ocasionan
Los mareos son un síntoma tan común en el embarazo como las náuseas, y también, como éstas, suelen desaparecer tras el primer trimestre. A partir de entonces el organismo de la futura madre ya se ha adaptado biológicamente a su nuevo estado y, salvo excepciones, el malestar cesa.
Los mareos durante estos meses pueden producirse por diversas razones:
* Mayor compresión de las arterias y de la vena cava, debido al acusado aumento de peso.
* Aumento del ritmo respiratorio de la madre (para aportar oxígeno al feto). El exceso de oxígeno en el cerebro, igual que el defecto, puede llegar a ocasionar sensación de mareo e incluso desmayos.
* Asimilación más rápida de los carbohidratos por parte de la madre (para alimentar bien al bebé), o ayuno prolongado durante varias horas, lo que puede ocasionarle importantes bajadas de azúcar en la sangre.
* Anemia muy acusada. El bebé necesita hierro para formarse, lo que puede provocar carencias de este mineral en la madre. Algunas de las consecuencias de este déficit son el cansancio, la apatía y, en los casos más acentuados, los mareos.
* Aumento en sangre de la gonadotropina coriónica, la hormona que prepara el cuerpo de la mujer para mantener el embarazo.
Otros motivos más generales que pueden producir sensación de mareo siempre, independientemente de la gestación, son el exceso de calor, porque baja la tensión, y los movimientos bruscos e inesperados, como levantarse rápidamente de la cama (estos cambios posturales repentinos limitan la cantidad de oxígeno que llega al cerebro).
Fuente: crecerfeliz
El 10% de las mujeres en edad fértil sufre endometriosis, y la mitad de estos casos están asociados a infertilidad o problemas para embarazarse.
La infertilidad y el dolor son las principales consecuencias de quienes padecen de endometriosis. Esta es la implantación de tejido del endometrio -que crece dentro de la cavidad uterina-, por fuera del útero, y que se deposita en otros órganos como los ovarios, las trompas de Falopio, el intestino, recto, vejiga, lo que provoca sangramiento, inflamación e irritación en la zona, y afecta la anatomía interna de la pelvis.
Esta patología altera morfológicamente las trompas de Falopio y ovarios, es decir el aparato reproductor, lo que reduce en forma considerable las probabilidades de lograr un embarazo natural.
Se estima que entre 40 y 50% de las mujeres infértiles padecen endometriosis, cuya capacidad reproductiva disminuye entre 12 y 36%.
“La endometriosis muy severa o avanzada puede producir una distorsión en la anatomía de la pelvis y así obstruir las trompas, lo que evitará que se pongan en contacto el óvulo con el espermio y, por tanto, no hay posibilidades de fecundación?, explica la ginecóloga del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Dra. Verónica Larrea.
La especialista agrega que también existen otras teorías que apuntan a que la endometriosis provocaría una alteración en el microambiente al interior de la trompa, y que por algún motivo al espermatozoide le costaría encontrar al óvulo.
Otra de las hipótesis que se manejan es que la endometriosis aumentaría las glándulas prostaglandinas y algunos factores locales que hacen que el ambiente de la pelvis no sea permisivo, y desfavorecería un embarazo.
Tratamiento agresivo y proactivo
El diagnóstico de la endometriosis se hace a través de una cirugía, abriendo el abdomen y mirando las lesiones, ya que las ecografías y la resonancia magnética no son capaces de detectar células ni tejidos superficiales, a excepción de la endometriosis ovárica que se presenta en forma de quistes.
“Si una paciente llega con dolor y no se quiere embarazar, se le da una serie de fármacos que pueden ir desde analgésicos hasta hormonas, con el fin de reducir al máximo sus dolencias. Si por el contrario, quiere tener un hijo, el tratamiento es totalmente distinto ya que hay que hacer que tenga regla, para que ovule?, sostiene.
La ginecóloga explica que en estos casos se suele ser bien agresivo en el tratamiento. Dependiendo de su historia clínica y antecedentes, de inmediato se le ofrece técnicas de baja complejidad en reproducción asistida, dependiendo también de la severidad de la endometriosis. Y si eso no funciona, se continúan con la fecundación In Vitro. “Es súper importante saber a qué viene la mujer al ginecólogo cuando presenta esta patología; si es por infertilidad, o por dolor, porque los tratamientos son totalmente contraproducentes uno con respecto al otro. La que siente dolor, le vamos a dar anticonceptivos y en algunos casos suspender la regla; pero la que se quiere embarazar no puede tomar muchos medicamentos, menos anticonceptivos?, aclara la Dra. Larrea.
En los casos de tener las Trompas de Falopio obstruidas, existen 2 tipos de tratamientos. “Si están muy tapadas no sirven técnicas de baja complejidad. Si la mujer es joven se le puede someter a una cirugía, donde se limpian todos los focos endometriósicos, se le trata de destapar las trompas, y se intenta dejar la pelvis lo más limpia posible para que la paciente se embarace?, explica.
La ginecóloga agrega que aún cuando exista el diagnóstico, si la mujer no quiere someterse a una cirugía, es contraproducente, o el especialista determina que por la severidad del caso la intervención no serviría, se recurre de inmediato a una fertilización In Vitro. “No perdemos mucho tiempo en el diagnóstico, sino que nos vamos de inmediato al tratamiento. Teniendo la pelvis de la paciente lo más limpia posible, se hace una fertilización In vitro, con lo que aumentamos las probabilidades de que se embarace?, señala.
Agrega que el momento óptimo de operar debe ser muy cerca al momento en que la mujer quiera embarazarse, porque su pelvis queda limpia para esperar un hijo lo antes posible. “No sirve operar hoy si la paciente quiere tener un hijo en 10 años más, porque yo puedo dejar limpia la pelvis, pero no sé qué va a ocurrir en dos años más. Esta es una enfermedad que por lo general vuelve, no desaparece?, aclara.
A modo de conclusión la Dra. Larrea explica que si una mujer con endometriosis se embaraza, no corre ningún problema ni riesgo, y suele tener embarazos normales. “Como esta patología está relacionada con las hormonas –específicamente con el estrógeno-, en el embarazo el nivel de progesterona aumenta, lo que apaga la enfermedad. Por lo general la mujer en esta etapa no siente dolor y sigue su embarazo en forma normal?, asegura.
Fuente: f20
Durante el periodo de gestación, las futuras mamás se enfrentan a un sinfín de cambios notables, entre ellos el esperado aumento del vientre. Es importante que la mujer embarazada se cuide y mime más de lo habitual y que continúe con las misma actividad física e intelectual que tenía antes de concebir.
Paso por paso
Los meses de gestación resultan ideales para cuidarse, abandonar los malos hábitos y retomar una vida sana. Es importante que la mujer embarazada se vea guapa, así se siente plenamente feliz y disfrutará de una dulce espera.
Dieta sana
Los médicos aconsejan una dieta abundante en frutas y verduras, rica en fibra y proteínas –carne, pescado y huevos- y pobre en grasas de origen animal. Se deben tomar con moderación dulces, pan, pastas, azúcar y, en general, todos los carbohidratos.
Hasta que el ginecólogo no de autorización, después de someterte a unos análisis que indiquen que eres inmune a la toxoplasmosis, debes de evitar tomar embutidos y jamón.
Durante los nueve meses de gestación evita tomar la carne y el pescado crudos.
Cuidar la piel
La prestigiosa esteticista Felicidad Carrera aconseja cuidarse diariamente la piel del rostro, los senos, el abdomen, las caderas y las piernas, además de la espalda.
Los cambios hormonales, el aumento de volumen y de peso producen secreciones cutáneas, irritación y deshidratación en la dermis. Son frecuentes la aparición de estrías y la única forma de prevenirlas es manteniendo la piel limpia e hidratada en todo momento, además de realizar tratamientos específicos para la piel durante el periodo de gestación.
Es bueno recordar que si se desea amamantar al futuro bebé se deben de preparar los pezones con antelación al parto e hidratar al máximo los senos.
Tomar el sol
Los médicos recomiendan que las futuras mamás, con protección solar, tomen el sol, pues favorece la formación de vitamina D en la piel, aumenta la absorción de calcio en la estructura ósea y previene del raquitismo.
Fuente: univision