La música estimula el desarrollo
Los recién nacidos son capaces de detectar el ritmo de la música, la cual también es una valiosa herramienta para estimular el desarrollo cerebral de los niños, desde sus edades más tempranas incluso cuanto tienen pocos meses de vida a esto se le conoce como musicoterapia.
Mejora el estado del bebé
“La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso”, afirmó el famoso pianista y compositor austriaco de origen húngaro, Franz Liszt, creador del denominado “poema sinfónico”.
Además de todas estas virtudes y de muchas otras que sería largo enumerar, las melodías se hallan íntimamente vinculadas a los seres humanos durante toda su vida, incluso desde antes de que venga al mundo, pues ejercen una especial influencia durante la infancia de acuerdo a investigaciones recientes.
Según un estudio del Instituto de Lógica, Lenguaje y Computación de la Universidad de Ámsterdam en los Países Bajos, cuando acaban de nacer los bebés, estos ya tienen la capacidad de reconocer el ritmo musical, es decir la proporción guardada entre el tiempo de un movimiento y el de otro diferente.
Algunos investigadores explican que este hallazgo sugiere que la “iniciación al ritmo” -un sentido para detectar el ritmo regular- es innata o posiblemente “se aprende” en el útero materno.
Los estudiosos holandeses consideran que para entender cómo las personas pueden aprender a conocer la música hay que descubrir las capacidades perceptivas con las que nacen los bebés.
La “iniciación al ritmo” o detección de un pulso regular en una señal auditiva, es considerada una capacidad humana fundamental, la cual ha podido tener un papel clave en el origen de la música. Por ahora, los teóricos siguen debatiendo sobre si esta característica es connatural y nace con la misma persona o es aprendida posteriormente.
Los investigadores de Ámsterdam señalan en su trabajo que los bebés recién nacidos desarrollan una actitud de expectativa ante el inicio de ciclos rítmicos, el compás, incluso cuando no está marcado por el estrés u otros factores.
Fuente: univision
El 81% de los hombres encuestados por la revista española Cuore prefiere una mujer con curvas, frente a una flaca; eligen un poco de panza al vientre chato; se inclinan por una cara bonita antes que por un cuerpo escultural, sin importarles la celulitis. Nada de tatuajes, músculos ni maquillaje.
Ellos son fanáticos de un trasero generoso en carne, como el de Jennifer López.
De la encuesta realizada se deduce que el hombre del siglo XXI aboga por el triunfo de la naturalidad.
De nada sirven las dietas o las interminables horas pasadas en el gimnasio y la peluquería, porque los machos de hoy se muestran indiferentes ante unos kilos de más o un poco de celulitis.
Sin embargo, se revelan inflexibles a la hora de elegir a una chica natural. Gran parte de los varones admite que admira más una mujer sin maquillar y vestida de manera informal que a una artificial y acicalada dama.
Así que mujeres del mundo, no se rompan la cabeza frente al espejo, unos jeans, una remera y unas simples zapatillas serán suficientes para deslumbrar a su enamorado.
Confiesan que un poco de panza no es algo que los tire para atrás, sino al contrario. De hecho, solamente hay que ver las redondeces de la mujer más sexy para ellos, Scarlett Johansson, Marilyn Monroe, que a día de hoy sigue personificando la sensualidad, es otro de los iconos que lucía la curva de la felicidad.
Aunque si hay algo que no soportan: a las que se tiñen. Son contrarios a mechas y tintes, decantándose por las morenas frente a las rubias. Asimismo, prefieren una larguísima melena antes que un corto. Y es que una cabellera como la de Jennifer López o Penélope Cruz hace caer las babas de la mayoría del género masculino.
Frente al cliché que asegura que la altura sí importa, los chicos insisten en asegurar que les es indiferente que ellas los superen en altura. Tom Cruise es un buen ejemplo de ello, convirtió en sus esposas a altísimas mujeres, Nicole Kidman y Katie Holmes.
No obstante, los miembros del sexo masculino se posicionan contra las mujeres musculosas, favoreciendo la feminidad. Al igual les ocurre con tatuajes y piercings, no los atraen en absoluto.
Entre una cara y un cuerpo bonito, eligen la primera y a ser posible sin adornos de ningún tipo, ni exagerados peinados, ni joyas, ni capas de maquillaje, sólo un 8 % asegura preferir a la mujer más arreglada.
Tacones, depilación y lencería
Ellos dicen ser más adeptos a las mujeres que usan tacones que a las que van en zapatos bajos, porque además de estilizar les confiere un aire sexy y coqueto.
Sostienen como verdadera su preferencia por un pecho proporcionado con el resto del cuerpo. En cuanto a la depilación, a pesar de que dicen que es más cómodo e higiénico una mujer bien rasurada, no consideran fundamental que la mujer esté perfectamente depilada para mantener relaciones sexuales.
En cambio, un 80% se muestra exigente a la hora de opinar sobre lencería, prefieren que su chica use tangas antes que bombachas. Tampoco le gustan las uñas largas o las medias de red, a las que consideran vulgares.
Fuente: bmujer
¿Sienten los hombres el embarazo? Científicos británicos encontraron que hay hombres que sufren lo que se conoce como un “embarazo fantasma”. Los médicos reportaron que algunos sufrieron síntomas como calambres, dolores de espalda, náuseas en la mañana, depresión y, por supuesto, antojos.
Uno de los hombres que estaba siendo estudiado afirmó: “Sentí que me dolía más que a ella”.
Los hombres cuyas parejas van a tener un bebé pueden experimentar síntomas del embarazo, señalan los resultados de una nueva investigación.
Muchos de los 282 señores que participaron en el estudio sufrieron náuseas, calambres, dolor de espalda y estómagos inflamados, un fenómeno que se conoce como síndrome de Couvade.
No hay una explicación sobre este tipo de síntomas, aunque algunos expertos piensan que se trata de ansiedad. Los especialistas monitorearon al grupo de hombres de 19 a 55 años, y compararon la información con la de otro grupo sometido a controles clínicos similares.
¿Pueden los hombres sentirse embarazados?
Sí, hay hombres que tienen los síntomas. No, sólo se trata de ansiedad o hipocondría.
Los futuros padres se quejaron de síntomas como estados de ánimo cambiante, antojos, fatiga, depresión, vahídos, insomnio y dolores dentales. En casos más extremos, experimentaron inflamación estomacal que los hacía verse como si estuvieran embarazados.
La mayor parte de los hombres notaron los síntomas en la primera etapa del embarazo de sus parejas, aunque otros tuvieron que soportarlos hasta que las mujeres dieron a luz.
“Estos hombres tenían tanta armonía con sus parejas que comenzaron a sentir los mismos síntomas”, explicó el doctor Arthur Brennan.
Otro de los sujetos insistió en que el dolor estomacal que sintió durante el parto fue mayor que las incomodidades que sufrió su pareja. “Sentí que me dolía más que a ella”, aseguró. El Síndrome de Couvade viene de la palabra francesa couver, que significa empollar, pero no es un condición médica reconocida.
Según el doctor Brennan, los médicos no reconocen el síndrome de Couvade porque no hay un diagnóstico clínico aunque su investigación prueba que el síndrome existe.
Fuente: bmujer
A medida que transcurre el embarazo se van produciendo cambios importantes en el cuerpo de la madre, algunos muy visibles, otros menos. Estas transformaciones anatómicas, químicas y fisiológicas sirven para proporcionar al futuro hijo los elementos indispensables para su desarrollo.
Cambios en el cuerpo de la mujer durante el embarazo
Además de aumentar de peso, las modificaciones más espectaculares que experimenta el cuerpo de la futura madre son el cambio del tamaño del útero y de los senos. Sin embargo, también se registran algunos cambios más discretos en los sistema circulatorio, respiratorio, urinario y digestivo.
Cambios en el cuerpo de la mujer: la respiración
El embarazo provoca cambios y transformaciones en prácticamente todos los sistemas de la madre: circulatorio, digestivo e incluso en la respiración.
A lo largo del embarazo es posible que notes que te cambia ligeramente el tono de la voz o que tienes ciertas dificultades para respirar por la nariz. Es normal. Las modificaciones hormonales debidas al embarazo a veces provocan una congestión pasajera de la mucosa de la laringe, la tráquea y los bronquios.
Además, durante la última parte del embarazo, disminuyen el tono y la actividad de los músculos abdominales. El útero ha ido empujando poco a poco hacia arriba el músculo esencial de la respiración, el diafragma, lo que reduce sus movimientos; la respiración pasa a ser alta o torácica.
Por otra parte, la madre también respira por su bebé, cuyos pulmones no funcionarán hasta el parto; en cada inspiración, hay que obtener entre un 10 y un 15% de aire más de lo normal sin acelerar la respiración. Esta hiperventilación tiene, además, la ventaja de beneficiar al feto ya que hace bajar la presión de dióxido de carbono.
Cambios en el cuerpo de la mujer: los pechos
Los pechos también empiezan a hincharse y a aumentar de peso desde los primeros meses. Este desarrollo se acompaña a veces de picores y punzadas. Al cabo de unas pocas semanas los pezones sobresalen, la areola se oscurece, se abomba y aparecen pequeños bultos (los llamados tubérculos de Montgomery).
Las venas de los pechos, que suelen estar muy irrigados durante el embarazo, se hacen más visibles. En algunas ocasiones, a partir del cuarto mes, rezuma de los pezones un liquido amarillento y viscoso: se trata del calostro. Si tienes pensado dar de mamar al bebé cuando nazca, el calostro constituirá el primer alimento del bebé después del parto, ya que es rico en albúmina y vitaminas y la auténtica leche no aparece hasta tres o cuatro días después del nacimiento.
Si eres una de las mujeres que no notas ningún cambio significativo en el tamaño de tus pechos durante el embarazo, no te preocupes. Esto no tiene nada que ver con tu capacidad para tener un buen embarazo o para dar de mamar a tu futuro bebé.
Cambios en el cuerpo de la mujer: la digestión
El crecimiento del útero, impulsado por el crecimiento de tu bebé, es la transformación fundamental que provoca el resto de cambios en la mujer embarazada. Al ir aumentando de tamaño, el resto de órganos tienen que comprimirse para dejar espacio suficiente al feto, al líquido amniótico y a la placenta. Sin embargo, en el caso del sistema digestivo, es el efecto de las hormonas lo que más perturba su funcionamiento y el que normalmente provoca ciertas molestias.
La secreción de saliva aumenta repentinamente al principio del embarazo. Las encías se vuelven más sensibles y sangran durante el cepillado. Los complementos de calcio, fósforo o flúor, que recomiendan algunos médicos de forma preventiva durante el embarazo, no protegen contra las caries dentales, que son, al parecer más frecuentes durante este periodo.
Por ello, hay que limitar el consumo de azúcar y seguir cepillándose los dientes tres veces al día después de las comidas. Es conveniente visitar con regularidad al dentista para que detecte y trate las caries durante la gestación. Si fuese necesario, se pueden efectuar radiografías dentales con ciertas precauciones. Recuerda que tener una buena dentadura garantiza una mejor digestión.
Alrededor del cuarto mes de embarazo puede aparecer una sensación de ardor que surge del estómago y sube por el esófago hasta la garganta. Se trata de la pirosis, fenómeno que persistirá hasta el parto y que muchas veces se agrava cuando se está acostada. Se debe a un mal funcionamiento momentáneo del sistema que impide que los alimentos ingeridos retornen y vuelvan a subir.
Bajo la influencia de una hormona especialmente activa durante el embarazo, la progesterona, el estómago se vuelve más perezoso, menos tónico, y esto provoca a veces las náuseas que suelen tener algunas mujeres embarazadas. Los alimentos están más tiempo en el estómago, que se vacía con mayor lentitud; de ahí esa sensación inmediata de estar llena cuando se come.
Al igual que el estómago y la vesícula biliar, los intestinos se distienden por efecto de la progesterona. El transito digestivo se ralentiza y puede generar una tendencia al estreñimiento que se puede combatir con una alimentación adaptada. Este inconveniente puede, no obstante, tener un aspecto positivo: la lentitud de la digestión favorece la absorción por parte del organismo de los elementos nutritivos de los alimentos.
Cambios en el cuerpo de la mujer: el útero
Los cambios en el útero y los pechos de la embarazada son sin duda la transformación más visible que sufre el cuerpo de la mujer durante el embarazo.
El útero empieza a crecer desde el principio mismo del embarazo. Tiene mucho camino por recorrer, ya que en apenas nueve meses, su tamaño tiene que aumentar de 6,5 cm a 32-33 cm, su peso pasar de unos 50 o 60 g a más de 1 kg; , y su capacidad, de 2 o 3 mililitros a 4 o 5 litros.
Desde fuera, sólo notarás los cambios a partir del cuarto o quinto mes del embarazo, cuando tu vientre comience a hincharse considerablemente, pero, con sólo un mes o mes y medio, el médico ya podrá, mediante la palpación, apreciar la transformación del útero: de la inicial forma triangular ha pasado a sr redondo, se ha flexibilizado y ya ha alcanzado el tamaño de una naranja.
Esta evolución proseguirá a lo largo de los meses. Los órganos como el estomago, los intestinos y la vesícula se irán adaptando, mientras que la pared del vientre, elástica, se distenderá poco a poco. La figura también cambiará y puede que el tronco se arquee, tirando hacia atrás los hombros para compensar el peso del abdomen.
Cambios en el cuerpo de la mujer: la circulación
El sistema circulatorio de la embarazada también sufre pequeñas transformaciones durante el embarazo, modificándose para adaptarse a la nueva vida que se va gestando. La misión de la sangre de la madre durante el embarazo es suministrar las sustancias necesarias para el desarrollo del feto y eliminar los desechos, utilizando como intermediario un órgano que se crea ex profeso durante el embarazo: la placenta
Durante la gestación, todos los vasos sanguíneos se dilatan y el volumen de sangre materna aumenta en un litro y medio aproximadamente: pasa de 4 a 5 o 6 litros. Los glóbulos rojos quedan así disueltos en una mayor cantidad de plasma -parte liquida de la sangre. Como las necesidades de hierro aumentan, para prevenir una anemia por carencia de este elemento, se prescribe a la futura madre un suplemento durante el curso del embarazo.
El crecimiento del útero dificulta a veces el retorno de la sangre desde los miembros inferiores hacia el corazón; las piernas tienen tendencia a hincharse y existe riesgo de aparición de varices. Si la vena cava inferior, que devuelve la sangre al corazón, queda comprimida por el útero, se pueden sufrir molestias, especialmente cuando se está acostada sobre la espalda. Para evitarlas, basta con desbloquear dicha vena: lo mejor es acostarse sobre el costado izquierdo, ya que la vena cava inferior pasa a la derecha del útero.
La frecuencia cardiaca se acelera entre 10 y 15 latidos por minuto, incluso durante el sueño, y algo más en caso de que sean gemelos. Suele oscilar entre 60 y 90 latidos por minuto. El gasto cardiaco aumenta en un 30 0 un 50% desde el final del primer trimestre hasta el final del embarazo. El corazón late más deprisa porque tiene que bombear más sangre y todo el sistema cardiovascular se adapta a los esfuerzos adicionales que inevitablemente hay que realizar durante el embarazo.
La tensión arterial baja ligeramente durante los dos primeros trimestres del embarazo porque los vasos sanguíneos están dilatados. Al acercarse el final del mismo, la tensión vuelve a sus valores anteriores (de antes del embarazo), pero no debe sobrepasar el valor 14/9.
Cambios en el cuerpo de la mujer: cambios hormonales
El embarazo va acompañado de complejos procesos hormonales que permiten al organismo de la embarazada adaptarse a sus nuevas necesidades. Dos hormonas son las principales causantes de estos cambios: la progesterona y los estrógenos. Producidas por los ovarios cuando la mujer está en estado y por la placenta durante el embarazo, estas hormonas son esenciales en la vida sexual y genital de la mujer.
El equilibrio entre estas hormonas permite la implantación del huevo en el útero; también son estas hormonas las que garantizan la supervivencia del feto gracias a su acción sobre los músculos lisos, como el útero, que impide las contracciones uterinas durante el embarazo. La única hormona que sólo se segrega a lo largo del embarazo es la hormona gonadotropina coriónica, que interviene en el mantenimiento del cuerpo amarillo al principio del mismo. A lo largo de la gestación, entrarán en juego otras hormonas, como la prolactina, que activa la modificación de los pechos con vistas a la lactancia, y la oxitocina, bajo cuya influencia se desencadenara el parto.
Las transformaciones químicas que, durante el embarazo, permiten al organismo satisfacer las necesidades de energía, reparar y producir nuevos tejidos y elaborar sustancias vitales no son tan espectaculares como las mencionadas más arriba. Sin embargo, son fundamentales, tanto para la madre como para el futuro bebé. La alimenticios adquiere en este punto toda su importancia porque de ella dependen las aportaciones de calcio, proteínas, hierro, vitaminas, grasas, etc., que necesita el futuro hijo para pasar de un grupo de células a convertirse en un ser humano de mas de 3 kilos en el momento del parto. El agua, la sal, los lípidos (grasas), los azúcares y las proteínas se transforman para suministrar al feto los elementos nutritivos que puede asimilar su propio metabolismo.
Fuente: elembarazo
En las mujeres embarazadas, los cambios físicos y hormonales afectan el estado de la piel. En algunos casos se acumula grasa, en otros, se pierde elasticidad e hidratación.
Para mantener una piel saludable durante el embarazo, a continuación algunos consejos que deberás poner en práctica:
1. Limpiar. Por mayoría los dermatólogos recomiendan utilizar un limpiador facial que contenga glicerina si la piel es muy seca. Después, lavarse el cutis con gel o jabón suave, luego hidratar (procura no limpiarte o lavarte la cara más de dos veces al día, para evitar la resequedad).
2. Mujeres. Cuidarse del sol. Es importante usar protectores solares con FP 15 como mínimo (tanto para rayos UVA y UVB). Además, durante el embarazo, los niveles elevados de hormonas también afectan a las células pigmentáreas. Por ello, usar protector solar día a día es la mejor alternativa para evitar manchas en la piel, y si la exposición solar es por mucho tiempo durante las horas de máxima incidencia es mejor usar un protector de Factor mayor a 30.
3. Piel grasa o padeces de acné. Es probable que sufras erupciones y/o acné en el lapso del primer trimestre del embarazo. Puedes tratarlas utilizando productos que contengan ácido glicérico, ácido alfa hidroxiácido o eritromicina tópica (bajo prescripción). Por mayoría los dermatólogos no recomiendan el uso de retinoides tópicos “como el Retin-A o Differin” o ácido salicílico. Aunque estos ingredientes no han sido relacionados con defectos de nacimiento, cuando no hay pruebas concluyentes de una manera u otra, es mejor pecar por exceso de precaución.
4. El maquillaje. En el periodo del embarazo, la clave de algunas mujeres está en asimilar que menos es más. Además ayuda o resulta más rápido y más fácil. Lo que efectivamente necesitas para tu maquillaje son: un corrector de ojeras, algo para dar tono a la piel (si vas a salir por la noche), brillo en los labios y por último, un poco de máscara para pestañas.
Fuente: tipsybelleza
Les adelantamos todos los looks que se vienen para esta temporada otoño invierno 2009
PARTE 3
Entre los looks que encontramos podemos dividirlos en 3 categorias como Looks Esenciales, Memorables y Sintéticos y dentro de estas categrorías algunas variantes del los distintos looks.

















Fuente: femeninas
Les adelantamos todos los looks que se vienen para esta temporada otoño invierno 2009
PARTE 2
Entre los looks que encontramos podemos dividirlos en 3 categorias como Looks Esenciales, Memorables y Sintéticos y dentro de estas categrorías algunas variantes del los distintos looks.

















Fuente: femeninas
Les adelantamos todos los looks que se vienen para esta temporada otoño invierno 2009
PARTE 1
Entre los looks que encontramos podemos dividirlos en 3 categorias como Looks Esenciales Memorables y Sintéticos y dentro de estas categrorías algunas variantes del los distintos looks.












Fuente: femeninas
Alrededor del 90% de las mujeres desarrollan estrías durante el embarazo. A medida que el vientre se agranda, la piel se estira más y más. Si tienes predisposición a las estrías, estas pueden aparecer en el sexto o séptimo mes.
¿Se puede hacer algo por evitarlas?
Las marcas comienzan como líneas delgadas y paralelas en la dermis, que es la capa media de la piel. Aparecen cuando la piel se estira mucho en un corto periodo y mientras avanza el embarazo, la piel se vuelve cada vez más delgada y las marcas empiezan a parecer cicatrices. Mientras las marcas pueden desaparecer una vez que nazca tú bebe, esto puede tomar años, pero no quiere decir que debes rendirte a ellas. Unas simples precauciones tomadas durante los primeros días del embarazo pueden ayudar.
No necesariamente tendrás estrías. Los doctores piensan que la gente desarrolla estrías porque sus cuerpos desarrollan más de la hormona corticos tiroidea que lo normal. Esta hormona disminuye la cantidad de colágeno de la piel, que es la proteína que mantiene apretadas las fibras de la piel. La mayoría de las mujeres necesitan cuidados diarios para pasar los 9 meses de forma invicta.
Una dieta balanceada ayuda
Es vital llevar una dieta balanceada, rica en vitaminas, en especial vitamina E, C y zinc, todas las que ayudaran a que tu piel se mantenga saludable. Y beber mucha agua ayuda en muchos aspectos del embarazo, incluyendo la hidratación de la piel.
No comas por dos
Tu apetito de incrementa durante el embarazo y es normal subir unos cuantos kilos. Las mujeres en este estado necesitan alrededor de 300 calorías extras por día, pero asegúrate que estas calorías provienen de alimentos sanos, no aquellos que solamente engordan, para que tu peso aumente de manera gradual. Consulta a tu medico si te preocupa subir demasiado de peso.
Masajes para la piel
Comienza en los primeros días con cremas que tengan vitamina E o A. Pero no te dejes llevar por falsas promesas. No existen pruebas de que estas cremas puedan prevenir la aparición de estrías, pero hay evidencia de que su uso frecuente puede reducir el desarrollo manteniendo tu piel nutrida, y el acto de esparcir la crema ayuda a la circulación.
Otras soluciones para las estrías en el embarazo
Si te preocupan las estrías, existen tratamientos alternativos, aunque deberás esperar a que tu bebe nazca y haya terminado de dar pecho.
Una opción es el Retinol-A, pregunta a tu médico por esta opción.
Una manera mas extrema, es la remoción con laser, o más aun, una abdomino plastia, que consiste e una operación que remueve el exceso de grasa, piel y estrías del área del abdomen.
Fuente: temasdebelleza
Los hijos, para más tarde¡¡¡
Disfrutar con la pareja, trabajar y establecer nuevas relaciones son algunas de las prioridades que hoy están tomando las mujeres en vez de decidir ser madres. En Chile, la edad en que se da a luz actualmente promedia los treinta años, disminuyendo de paso la tasa de natalidad infantil y permitiendo así el envejecimiento de la población.
Conseguir un título profesional, ser independiente y la única responsable de sus actos; salir de vacaciones y pasar momentos agradables con los amigos son algunas de las razones por las cuales las mujeres en la actualidad postergan ser madres.
El concepto de ‘súper mujer’ se instauró también dentro de nuestro país y lograr ejercer actividades antes sólo reservadas para los hombres es una tarea que muchas representantes del sexo femenino se están tomando muy en serio.
Hace algunos años, ser madre, casarse y formar una familia a los veintitantos era lo común entre las mujeres. El acceso a mayores posiciones dentro de la sociedad permitió que la escala de prioridades cambiara para dar paso a otro tipo de procesos los que sin duda, han atraído a muchas féminas que en la actualidad dejaron atrás el concepto de ‘mujer – madre’, para llevar por un momento más extenso su rol como profesionales.
Para el psicólogo clínico y académico universitario, Juan José Soca Guarnieri, este fenómeno no es tan nuevo como parece y su origen tiene que ver con los avances que han ido construyendo las mujeres que – en el caso de Chile – comenzaron junto con el derecho a sufragio: “esto explicaría un poco la manifestación de la mujer hacia otras prioridades e intereses que ya no son exclusivamente de la maternidad”, manifiesta.
El psicólogo dice que si pensamos en nuestras abuelas, podremos darnos cuenta que en esta especie de sinónimo que se estableció entre mujer y madre, “todo se centraba en función de la casa y de cómo llevar a los niños”, argumenta y explica que esta concepción a su vez “traía sufrimiento porque hay una especie de renuncia a otras cosas que no tenían relación con la maternidad”, completa.
Luego de esta suerte de apertura en la visión femenina, donde las mujeres se dan cuenta de que hay otras actividades más allá de las que existen en el hogar, ocurre un cambio cultural, donde toda la sociedad fue protagonista de la puesta en marcha de una libertad codiciada por años por aquellas que ansiaban caminar por otras vías que les permitieran ganar nuevas competencias, habilidades, conocimientos, etcétera.
Para el especialista, además del cambio cultural, las nuevas tecnologías son también agentes que aportan a llevar una mejor existencia, aumentando con esto las expectativas de vida y las formas en cómo una pareja decida llevar su sexualidad y el proyecto de familia. “La sociedad hoy dispone de mecanismos de protección, amparo y desarrollo”, afirma.
A pesar de la clara disminución en la natalidad infantil que posee Chile en la actualidad, el retraso en concebir hijos es una decisión que atañe a cierto grupo de mujeres, cuya mayoría se encuentra en la categoría de aquellas que poseen estudios universitarios. En esta línea, Juan José Soca apoya diciendo que “el bajo interés por la maternidad todavía no ha alcanzado a todas las capas sociales. En ese sentido, este tema abarca a las mujeres profesionales o que están estudiando una carrera, con cierto nivel cultural y que manifiestan otros intereses, prefiriendo postergar la maternidad en pro de satisfacer otras necesidades y deseos”.
La fuerza del entorno
Los cambios culturales a los que se refiere el profesional también abarcan los espacios psicológicos, donde la mujer además de abrirse paso a la sociedad, lo hace sin sentir culpa. “Antes, si una mujer no se casaba antes de los treinta y no era madre joven, se sentía muy culpable”, menciona y argumenta explicando que la fuerza que ofrecen estímulos como las oportunidades para crecer y desarrollarse, hacen que las mujeres se sientan con derecho de poder acceder a éstas de manera normal y a la par con sus compañeros.
En contraste con lo anteriormente dicho, aún vivimos en una sociedad machista y además paternalista, donde tener una familia a quien proteger sigue siendo una de las prioridades que muchos no tranzan. Así, es común observar las reacciones del entorno frente a una persona que no desea ser madre aún: ¿por qué?, ¿qué estás esperando?, ¿tienen problemas con tu pareja?, son algunas de las preguntas más recurrentes.
En ese sentido, Soca Guarnieri afirma que dependerá de cada mujer el cómo se enfrentará a este tipo de cuestionamientos. “La presión del medio sin duda que agobia y quizás haya casos en que finalmente terminen renunciando a algo que le gusta, donde se siente bien”, sentencia y además cuenta que esa renuncia, ese sentimiento de pérdida puede canalizarse en otros síntomas como la depresión, crisis de pánico e incluso la anestesia sexual, “una anorgasmia como por venganza”, subraya el profesional.
La relación de pareja también puede verse afectada y en este plano se recomienda sostener una buena comunicación entre ambas partes, colocando sobre la mesa (y desde un principio) cuáles son las prioridades que maneja cada uno, “la responsabilidad es mutua”, sentencia el especialista y afirma que la existencia de conflictos es real donde las exigencias de hombre y mujer quieran ser las que sobresalgan por sobre el otro, sin escuchar las necesidades de su compañero. “Si quieren seguir juntos, ambos tienen que renunciar a algo”, puntualiza.
Madre profesional
No hay que dejar de lado a aquellas mujeres que sí optaron por la maternidad siendo aún muy jóvenes y que al mismo tiempo han sabido sobrellevar una familia en conjunto con sus intereses personales y profesionales. Para el psicólogo clínico, éste es también un tema interesante de plantear, pues aquí aparece el tema de la culpa, pero esta vez no por una cuestión individual, sino que tiene que ver con plantearse ¿qué tan buena madre soy?
Carecer del tiempo suficiente para dedicar a los niños, no estar presente en algunas de sus experiencias de vida y dejarlos con las nanas durante la extensa jornada laboral, también es parte de esta problemática. “Si bien es bueno que la mujer haya salido del circuito ‘mujer – madre’, también está trayendo otro tipo de malestares como el sentimiento de no estar cumpliendo un buen rol”, sostiene Juan José Soca.
Desde la psicología, el especialista resalta que mucha presencia de los padres, no asegura una buena salud mental para los niños, “al contrario, un exceso de presencia puede ahogar a la cría”, sentencia Soca complementado con la idea de que no es malo soportar la ausencia de esta madre por momentos, pues “eso posibilita que los hijos pueda crear mentalmente a esa mamá”.
Fuente: puntovital