El embarazo trae aparejado muchos cambios físicos, por lo que no podemos utilizar los mismos trucos de maquillaje que veníamos utilizando ya que el mundo de la embarazada es un universo aparte. Es por ello que a continuación le ofreceremos una serie de trucos y consejos.
Durante el embarazo se resaltarán aún más las arrugas y las famosas patas de gallo debido a que la piel se torna más seca, por ello que se recomienda los tonos naturales en detrimento de los vivos ya que estos últimos resaltan aún más esas arrugas. Hay casos en que hay un exceso de sequedad en la piel y ahí se recomienda utilizar una película de base oleosa y polvos y para corregir los parches secos aplicar básicamente dos tipos de humectante: primero una loción que se absorba en la piel en pocos segundos y luego otra más gruesa como barrera contra la pérdida de humedad. Pero si la piel se está pelando o hay enrojecimiento lo más recomendable es dejar de utilizar maquillaje durante varios días. En el caso contrario, es decir, si tiene una piel grasa se aconseja la utilización de lociones humectantes a base de agua, bases sin aceite y polvos transparentes.
Por otro lado, debido al aumento de sangre en el cuerpo de la futura mamá se experimenta un enrojecimiento natural de las mejillas y en algunos casos se genera una dilatación de venas en las mejillas, por lo que se recomienda aplicar una base color mate con la yema de los dedos y luego un polvo transparente.
En caso de presentar acné no tratarlo con las cremas normales para dicha afección puesto que contienen abundante vitamina A, la cual en exceso puede perjudicar al feto.
Fuente: BlogCurioso
La OMS se ha preocupado de definir qué es un parto normal para acercar dicho modelo de parto respetuoso e intervenido mínimamente a la sociedad. Los procedimientos que la OMS aconseja para un parto normal son prácticas que la experiencia y la base científica han demostrado claramente útiles y que debieran ser promovidas.
Entre dichas prácticas se hallan algunas que no solemos realizar por regla general, como los planes de parto, o que se siguen impidiendo en muchos hospitales, como ofrecer líquidos para beber durante el parto, o poniendo trabas para su efectiva realización, como el respeto a la intimidad de la mujer.
Pero, sumando lo que sería ideal para un parto normal y deberíamos reclamar, tendríamos los puntos siguientes.
Consejos de la OMS para un parto normal
Ya sabemos lo que podemos exigir en el lugar al que vamos a dar a luz, aunque lo esperable es muy diferente, por lo que sería recomendable (sé que en muchos casos es complicado) conocer al personal que nos atenderá. Una manera de hacerlo (o al menos de hacerle llegar nuestros deseos avalados por la OMS) sería hacer un plan de parto, el primer punto recomendado.
Muchos de estos puntos que la OMS recomienda para un parto normal están relacionados con los primeros pasos hacia una lactancia feliz, y con los beneficios para el bebé de nacer en un entorno acogedor, por lo que deberían ser promovidos por los centros hospitalarios y el personal médico, así como reivindicado por las madres y padres.
Fuente: BebesyMas
El cerebro es un órgano dotado de una gran capacidad para moldearse de acuerdo a las experiencias vividas. Convertirse en madre es una vivencia muy intensa para una mujer en la que interviene un complejo proceso biológico neuronal gracias al cual el cerebro de la madre crece después del parto.
Su cerebro reacciona ante la nueva situación. Se produce un cambio del tamaño y estructura de la masa cerebral haciendo que ciertas áreas del sistema nervioso central de la mujer se desarrollen poco tiempo después del nacimiento de su bebé.
Las regiones del cerebro que más crecen son las relacionadas con la motivación (hipotálamo), el procesamiento de la recompensa y la emoción (sustancia negra y amígdala), los sentidos (el lóbulo parietal) y el razonamiento y el juicio (corteza prefrontal).
Así lo ha demostrado un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos después de escanear el cerebro de 19 mujeres después de dar a luz. Notaron que el volumen de materia gris aumentó en una cantidad pequeña pero significativa en diversas partes del cerebro.
Asimismo, las madres que hablaban de sus bebés con mayor entusiasmo y se mostraban más involucradas en su nuevo rol protector eran más propensas a mostrar un mayor desarrollo cerebral.
Se cree que el crecimiento que experimenta el cerebro de la madre está relacionado con el aumento de estrógeno, oxitocina y prolactina que se produce después del parto. Estas hormonas son esenciales para favorecer el vínculo afectivo con el bebé, y al ponerse en marcha provocarían cambios estructurales en la masa cerebral.
No cabe duda de que la maternidad nos cambia la vida por completo. Produce cambios a todos los niveles, en nuestro cuerpo, en nuestras emociones, y ahora sabemos que también en nuestro cerebro.
Fuente: BebesyMas
La campaña, que se distribuye principalmente por Internet, tiene como centro la página web Embarazadas cero alcohol, un sitio interesante en el que poder consultar mucha información al respecto.
Los carteles y folletos escogidos para la publicidad me parecen muy acertados, con la imagen de una mujer embarazada y su pareja, sonrientes, abrazando la barriga. Sin dramatismos, como se pretendía al anunciar las bases para la campaña, e implicando a la pareja.
De hecho, éste sería el punto más destacable de la campaña, pues la responsabilidad de tomar alcohol no recae en la mujer, se huye en todo momento de conceptos de acusación o culpabilidad, se recurre mucho a la imagen del padre… También implican al resto de la familia y de la sociedad, asegurando que “El consumo cero es cosa de muchos”:
La pareja, la familia, los amigos y compañeros de trabajo juegan un papel importantísimo a la hora de reducir a cero el consumo de alcohol de una mujer embarazada. Deben ser igual de responsables que ella y solidarizarse en todo momento con su situación, evitando el consumo. El correcto desarrollo del bebé es un compromiso que deben adquirir tanto la mujer embarazada como todas las personas de su entorno.
Además del lema “Si estás embarazada no hay excusa que valga”, se hace hincapié en todas las situaciones en las que caemos en el error de tomar una copa:
Por tu cumple. Porque un día es un día. Por vuestro aniversario. Porque es la costumbre. Por la despedida de tu amiga. Por ese ascenso en el trabajo. Por no quedar mal. Por la familia.
Situaciones en las que más de una se verá retratada, ya que son las propias en las que las mujeres embarazadas pueden verse a menudo. Los spots publicitarios, que se han creado en formato largo de 45 segundos y otro corto de 10 segundos, también insisten en las distintas situaciones y responsabilidad de todos.
Un biberón hablando sobre lactancia y alcohol
También se recomienda no beber durante el periodo de lactancia, lo cual también me parece correcto, aunque si he de poner alguna “pega” al anuncio es que en el spot, como vemos en la imagen superior, aparece un biberón sobre la mesa mientras el padre sostiene al bebé y justo cuando se hace referencia a la lactancia.
Creo que hubiera sido más acertado en este punto mostrar la imagen de la madre o, sencillamente, ahorrarse la imagen del biberón, que no es que sea nada malo o extraño en sí, pero si se trata de ofrecer una imagen normalizada de la lactancia materna, que es lo que se recomienda desde todos los organismos responsables en salud, no es lo más indicado, parece contradictorio.
Es complicado suponer que se trata de leche materna pues en el anuncio la madre está presente en la escena, así que el mensaje no cuadra: bebé recién nacido que toma biberón… Cierto que está sanísimo porque la mamá no bebió alcohol durante el embarazo, aunque ahora nos está hablando de la lactancia, así que si el bebé toma biberón poco importa que la mamá se beba una cerveza o una copa de vino.
No es la primera vez que se muestra un biberón junto a o tomado por bebés recién nacidos, lo cual no me parece adecuado dada la importancia de los referentes publicitarios y audiovisuales en general para establecer la imagen de lo que es mejor para el bebé y de lo que sería deseable que se generalizara. Y especialmente no lo veo adecuado en una publicidad institucional de este tipo.
Al margen de estas consideraciones que algunos verán puntillosas, terminamos añadiendo que la web se completa con apartados como el de los enlaces de interés, preguntas frecuentes o para ampliar información sobre el consumo de alcohol, además de lugares en los que poder descargarnos o ver los carteles, folletos y vídeos en varios idiomas.
Como vemos, con “Embarazadas cero alcohol”, la nueva web y campaña del Ministerio de Sanidad, se repasan todos aquellos temas que la mayoría conocemos pero que se suelen olvidar o pasar con alto con cualquier excusa que pone en riesgo nuestra salud y la del bebé.
Fuente: BebesyMas

Muchas son las mujeres que sueñan con tener un hijo y muchas veces ese sueño termina convirtiéndose en una obsesión que puede afectar tanto la psiquis como el cuerpo; la existencia de un embarazo psicológico surge como resultado de varios trastornos pero suele darse frecuentemente en aquellas mujeres que anhelan y sueñan con tener un hijo de forma desesperada, podría decirse que hasta obsesiva. Decimos que esta patología (ya que el embarazo psicológico se considera una enfermedad de psiquis) puede ser peligrosa por secuelas que puede llegar a dejar; la necesidad inmediata hace que la mujer piensa más y más en el embarazo. Cuando el embarazo no se lleva a cabo es muy probable que se produzca un gran sentimiento de depresión o incluso un trauma; es fundamental que todas las mujeres que piensan o deseen ser madres se informen con respecto al embarazo psicológico: cómo surge y en qué consiste.
¿Qué es y por qué sucede?
Al embarazo psicológico se lo conoce también como pseudociesis y tiene un gran efecto, nocivo, tanto en el cuerpo como en la mente de la mujer; esta condición se manifiesta produciendo cambios corporales reales como los que suelen darse en un embarazo normal. A su vez es capaz de modificar el ciclo menstrual, las glándulas mamarias, la secreción de leche y provoca una sensación sugestiva de movimientos fetales; muchas mujeres suelen también presentar náuseas y subir de peso.
Por todos estos factores decimos que esta es una patología peligrosa, la mente ejerce un poder muy grande sobre el organismo del ser humano y tenemos que saber controlarlo. Como mencionamos anteriormente, la causa principal de un embarazo psicológico parte del deseo incontenible de tener un hijo; sin embargo, de acuerdo a recientes estudios, los expertos señalan que la necesidad de fortalecer los lazos conyugales o sentirse joven y productiva lleva a muchas mujeres a desarrollar esta enfermedad. Otras de las causas que pueden llegar a provocar los síntomas de un embarazo real pero que en definitiva no lo es la dependencia hacia el marido y creer que la llegada de un hijo le garantizará la completa atención de éste.
Habitualmente cuando se desea complacer al esposo o cuando se tienen problemas maritales, la mujer ve al embarazo como la posibilidad de salvar el matrimonio; ella cree que un hijo siempre refuerza los lazos matrimoniales. Créase o no, el embarazo psicológico también puede darse en los hombres, esto sucede al sentirse identificados con la pareja; de todas formas dicho proceso tiene lugar cuando la mujer está realmente embarazada, y el hombre, por sentirse protector, procura que su mujer sufra en la menor medida posible todo la etapa de gestación y a su vez tiene ganas de ser partícipe de este período compartiendo absolutamente todo. Según las encuestas realizadas, las mujeres que más sufren el embarazo psicológico son jóvenes recién casadas, solteras que temen quedar embarazadas cuando su vida sexual se encuentra activa, mujeres de edad avanzada que le temen a la menopausia, mujeres estériles y las que se han casado por segunda vez y desean tener un hijo.
Comportamiento
El embarazo psicológico influye negativamente en la psiquis de la mujer, ante la actitud opuesta del médico quien le certifica que ella no se encuentra embarazada, la mujer no le cree y cambia de médico inmediatamente buscando imperiosamente que alguien certifique su deseo. El tratamiento en estos casos es más psicológico o terapéutico que medicinal, lo que se debe tratar aquí es de comprender a la paciente y el por qué de su deseo desesperado; si el entorno se muestra despectivo o poco comprensivo esto puede provocar en la mujer un severo estado de depresión que hasta incluso es capaz de llevar a un suicidio. Es importante que como médico, en estos casos, estemos más cerca que nunca de la paciente y tratemos de inducirla hacia otro tipo de ayuda profesional; debemos aconsejarle que adopte alguna terapia de grupo o que experimente compartir sus problemas con otras personas que estén atravesando la misma situación. La contención en los embarazos psicológicos es crucial para que la mujer se recupere.
Fuente: abcpedia

Cuando una mujer está en estado debe prestar especial atención a determinadas zonas del cuerpo, como piernas, abdomen, senos y columna vertebral.
El masaje es una de las herramientas que puede ser muy útil para toda embarazada ya que además de facilitar los movimientos de la misma, ésta podrá experimentar cómo disminuyen tanto la hinchazón de sus extremidades inferiores como los calambres u otras molestias típicamente propias de la mujer embarazada.
Así pues, resultará muy recomendable favorecer en lo posible el retorno venoso de las extremidades inferiores, pues debido al sobrepeso que ahora deberán soportar, su circulación sanguínea se verá entorpecida. Una posible medida a tomar para evitar la formación de las tan temidas varices es mantenerlas en alto el mayor tiempo posible, a la vez que nos realizamos un masaje ascendente (en dirección a la ingle) para favorecer el retorno. Las duchas frías también estimulan la circulación de retorno.
También resultará importantísimo durante el embarazo reforzar los músculos abdominales ya que son los que más sufrirán a lo largo de toda la gestación y el parto. Durante estos nueve meses la piel de la mujer se dilatará en exceso, por lo que hay que mantenerla todo lo elástica que se pueda, y por ello aprovecharemos el masaje para aplicar la hidratación y nutrición que la piel de la futura mamá necesita. En cuanto al abdomen se refiere resultaría recomendable aplicar una crema hidratante por la mañana y otra antiestrías por la noche, siempre en el sentido de las agujas del reloj. En la ducha debemos usar un gel dermatológico suave pues los cambios físicos de este período provocan deshidratación, el agua de la misma no deberá ser muy caliente siendo aconsejable finalizar con un chorro de agua fría para evitar la flacidez y estimular la circulación sanguínea.
Además del abdomen y la piernas hay otras zonas del cuerpo a las que la mujer embarazada debe prestar especial atención, como la columna vertebral y los pechos. Estos últimos deben encontrarse bien sujetos para que el aumento de pecho no haga que éstos “caigan”, pero hay que tener cuidado con el tipo de sujetador que se utiliza, no se recomiendan los de aros puesto que estos pueden comprimir el pecho y dificultar la circulación sanguínea. Debemos aplicar una crema antiestrías a diario para evitar la aparición de éstas debido a la transformación de nuestros pechos tanto antes como después del parto. También se recomienda la aplicación de duchas tibias (no frías) en sentido circular. Después del parto y una vez finalizada la lactancia sí que recomendamos las duchas alternas de agua fría y caliente, éstas favorecen la tonificación.
Y en lo que a la columna se refiere, lo mejor es realizar algo de ejercicio. Lo ideal sería que acudieses a alguna clase de preparación al parto, pero si no puedes acudir siempre puedes realizar en tu casa una tabla de ejercicios, principalmente estiramientos y flexiones de pierna, de esta manera lograrás relajar la musculatura de tu columna y evitar posibles pinzamientos en la misma. Además, cuando camines o permanezcas erguida, procura mantener la espalda todo lo recta que sea posible.
Fuente: mujeractual

Existen muchos mitos acerca de la dieta que debemos seguir durante el embarazo, los alimentos que debemos evitar y la manera en que los alimentos afectan o benefician al bebé.
A continuación, te presentamos 10 de los mitos más comunes:
1. ¿Tengo que comer por dos durante el embarazo?
En el embarazo no hay de comer el doble sino comer mejor. La cantidad de comida y el peso que debes aumentar dependerá de tu actividad física y del peso con el que iniciaste tu embarazo. Una alimentación completa y variada hará que tu embarazo se desarrolle correctamente y que tu bebé gane el peso necesario.
2. ¿La comida picante le hace daño a mi bebé?
Si antes del embarazo no te afectaba ninguna comida picante, no hay razón para que ahora afecte tu embarazo o a tu bebé, aunque puede aumentar tu riesgo de que presentes acidez estomacal.
3. ¿Es seguro tomar alcohol después de los tres primeros meses de embarazo?
Lo más recomendable es evitar las bebidas alcohólicas durante tu embarazo, inclusive cuando ya estás en los últimos meses, ya que cuando tú bebes alcohol, tu bebé lo está haciendo también. Un estudio reciente publicó que incluso las pequeñas cantidades de alcohol ingeridas durante el embarazo están relacionadas con el déficit de atención en los niños.
4. ¿Algunos vegetales con sabor fuerte son malos para mi bebé?
Algunas personas señalan que comer brócoli, col o ajo le hace daño al bebé, pero esto no tiene ninguna base científica. Mantén una alimentación como la que MiDieta te ofrece y le estarás brindando un gran beneficio a tu bebé.
5. ¿Si tengo un antojo por algún alimento y no lo como, puedo estar afectando a mi bebé?
Los antojos durante el embarazo no están relacionados con las necesidades del bebé, por lo que si no puedes satisfacer tu antojo, no te preocupes.
6. ¿Puedo sufrir de acidez durante el embarazo?
La acidez se produce normalmente por una opresión del bebé sobre el aparato digestivo y un aumento de las secreciones de jugo gástrico por algún alimento. Procura evitar comidas muy condimentadas y no te acuestes terminando de comer. También los suplementos de hierro pueden producirla, por lo que es recomendable que consultes a tu médico si crees que esto es lo que te produce acidez.
7. ¿Si soy vegetariana tengo que cambiar mi dieta por el bebé?
Una dieta vegetariana puede ser saludable durante el embarazo si tu ganancia de peso y tu ingesta de vitamina B12, vitamina D, calcio, hierro y zinc es adecuada. La leche de soya fortificada y los cereales son una buena fuente de estos nutrientes, pero revisa sus etiquetas para asegurarte de que estás consumiendo lo que necesitas. De ser necesario, puedes tomar algún suplemento o multivitamínico.
También checa las porciones que te recomendamos en MiDieta para que tu ingesta de proteínas sea la adecuada y consulta con tu dietista para que te ayude a planificar tu dieta.
8. ¿Se puede hacer ejercicio durante el embarazo?
Es recomendable que hagas ejercicio moderado durante tu embarazo, pues favorece la circulación de la sangre al útero y te mantiene en forma para el momento del parto, además de ayudarte a tener una recuperación más rápida. Algunos ejercicios recomendables bajo la supervisión de tu médico son: pilates, yoga, tai-chi, caminatas y natación.
9. ¿La placenta protege al bebé de las sustancias dañinas que la madre consuma?
La placenta protege al feto, pero no de todas las sustancias dañinas. En este periodo, trata evitar consumir sustancias que te hagan daño a ti, pues también le ocasionan daño a tu bebé.
10. ¿El bebé únicamente toma lo que necesita sin importar lo que yo coma?
Todo lo que comas es muy importante, ya que los alimentos son fuente de nutrientes para ti y para tú bebé. En ocasiones, los bebés nacen con enfermedades por deficiencia de nutrientes, aun cuando la mamá no haya presentado signos de deficiencia durante el embarazo. Si sigues el plan de MiDieta, puedes estar segura de que le estarás brindando a tu bebé todos los nutrientes que necesita.
Fuente: midieta
La música estimula el desarrollo
Los recién nacidos son capaces de detectar el ritmo de la música, la cual también es una valiosa herramienta para estimular el desarrollo cerebral de los niños, desde sus edades más tempranas incluso cuanto tienen pocos meses de vida a esto se le conoce como musicoterapia.
Mejora el estado del bebé
“La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso”, afirmó el famoso pianista y compositor austriaco de origen húngaro, Franz Liszt, creador del denominado “poema sinfónico”.
Además de todas estas virtudes y de muchas otras que sería largo enumerar, las melodías se hallan íntimamente vinculadas a los seres humanos durante toda su vida, incluso desde antes de que venga al mundo, pues ejercen una especial influencia durante la infancia de acuerdo a investigaciones recientes.
Según un estudio del Instituto de Lógica, Lenguaje y Computación de la Universidad de Ámsterdam en los Países Bajos, cuando acaban de nacer los bebés, estos ya tienen la capacidad de reconocer el ritmo musical, es decir la proporción guardada entre el tiempo de un movimiento y el de otro diferente.
Algunos investigadores explican que este hallazgo sugiere que la “iniciación al ritmo” -un sentido para detectar el ritmo regular- es innata o posiblemente “se aprende” en el útero materno.
Los estudiosos holandeses consideran que para entender cómo las personas pueden aprender a conocer la música hay que descubrir las capacidades perceptivas con las que nacen los bebés.
La “iniciación al ritmo” o detección de un pulso regular en una señal auditiva, es considerada una capacidad humana fundamental, la cual ha podido tener un papel clave en el origen de la música. Por ahora, los teóricos siguen debatiendo sobre si esta característica es connatural y nace con la misma persona o es aprendida posteriormente.
Los investigadores de Ámsterdam señalan en su trabajo que los bebés recién nacidos desarrollan una actitud de expectativa ante el inicio de ciclos rítmicos, el compás, incluso cuando no está marcado por el estrés u otros factores.
Fuente: univision
¿Sienten los hombres el embarazo? Científicos británicos encontraron que hay hombres que sufren lo que se conoce como un “embarazo fantasma”. Los médicos reportaron que algunos sufrieron síntomas como calambres, dolores de espalda, náuseas en la mañana, depresión y, por supuesto, antojos.
Uno de los hombres que estaba siendo estudiado afirmó: “Sentí que me dolía más que a ella”.
Los hombres cuyas parejas van a tener un bebé pueden experimentar síntomas del embarazo, señalan los resultados de una nueva investigación.
Muchos de los 282 señores que participaron en el estudio sufrieron náuseas, calambres, dolor de espalda y estómagos inflamados, un fenómeno que se conoce como síndrome de Couvade.
No hay una explicación sobre este tipo de síntomas, aunque algunos expertos piensan que se trata de ansiedad. Los especialistas monitorearon al grupo de hombres de 19 a 55 años, y compararon la información con la de otro grupo sometido a controles clínicos similares.
¿Pueden los hombres sentirse embarazados?
Sí, hay hombres que tienen los síntomas. No, sólo se trata de ansiedad o hipocondría.
Los futuros padres se quejaron de síntomas como estados de ánimo cambiante, antojos, fatiga, depresión, vahídos, insomnio y dolores dentales. En casos más extremos, experimentaron inflamación estomacal que los hacía verse como si estuvieran embarazados.
La mayor parte de los hombres notaron los síntomas en la primera etapa del embarazo de sus parejas, aunque otros tuvieron que soportarlos hasta que las mujeres dieron a luz.
“Estos hombres tenían tanta armonía con sus parejas que comenzaron a sentir los mismos síntomas”, explicó el doctor Arthur Brennan.
Otro de los sujetos insistió en que el dolor estomacal que sintió durante el parto fue mayor que las incomodidades que sufrió su pareja. “Sentí que me dolía más que a ella”, aseguró. El Síndrome de Couvade viene de la palabra francesa couver, que significa empollar, pero no es un condición médica reconocida.
Según el doctor Brennan, los médicos no reconocen el síndrome de Couvade porque no hay un diagnóstico clínico aunque su investigación prueba que el síndrome existe.
Fuente: bmujer
A medida que transcurre el embarazo se van produciendo cambios importantes en el cuerpo de la madre, algunos muy visibles, otros menos. Estas transformaciones anatómicas, químicas y fisiológicas sirven para proporcionar al futuro hijo los elementos indispensables para su desarrollo.
Cambios en el cuerpo de la mujer durante el embarazo
Además de aumentar de peso, las modificaciones más espectaculares que experimenta el cuerpo de la futura madre son el cambio del tamaño del útero y de los senos. Sin embargo, también se registran algunos cambios más discretos en los sistema circulatorio, respiratorio, urinario y digestivo.
Cambios en el cuerpo de la mujer: la respiración
El embarazo provoca cambios y transformaciones en prácticamente todos los sistemas de la madre: circulatorio, digestivo e incluso en la respiración.
A lo largo del embarazo es posible que notes que te cambia ligeramente el tono de la voz o que tienes ciertas dificultades para respirar por la nariz. Es normal. Las modificaciones hormonales debidas al embarazo a veces provocan una congestión pasajera de la mucosa de la laringe, la tráquea y los bronquios.
Además, durante la última parte del embarazo, disminuyen el tono y la actividad de los músculos abdominales. El útero ha ido empujando poco a poco hacia arriba el músculo esencial de la respiración, el diafragma, lo que reduce sus movimientos; la respiración pasa a ser alta o torácica.
Por otra parte, la madre también respira por su bebé, cuyos pulmones no funcionarán hasta el parto; en cada inspiración, hay que obtener entre un 10 y un 15% de aire más de lo normal sin acelerar la respiración. Esta hiperventilación tiene, además, la ventaja de beneficiar al feto ya que hace bajar la presión de dióxido de carbono.
Cambios en el cuerpo de la mujer: los pechos
Los pechos también empiezan a hincharse y a aumentar de peso desde los primeros meses. Este desarrollo se acompaña a veces de picores y punzadas. Al cabo de unas pocas semanas los pezones sobresalen, la areola se oscurece, se abomba y aparecen pequeños bultos (los llamados tubérculos de Montgomery).
Las venas de los pechos, que suelen estar muy irrigados durante el embarazo, se hacen más visibles. En algunas ocasiones, a partir del cuarto mes, rezuma de los pezones un liquido amarillento y viscoso: se trata del calostro. Si tienes pensado dar de mamar al bebé cuando nazca, el calostro constituirá el primer alimento del bebé después del parto, ya que es rico en albúmina y vitaminas y la auténtica leche no aparece hasta tres o cuatro días después del nacimiento.
Si eres una de las mujeres que no notas ningún cambio significativo en el tamaño de tus pechos durante el embarazo, no te preocupes. Esto no tiene nada que ver con tu capacidad para tener un buen embarazo o para dar de mamar a tu futuro bebé.
Cambios en el cuerpo de la mujer: la digestión
El crecimiento del útero, impulsado por el crecimiento de tu bebé, es la transformación fundamental que provoca el resto de cambios en la mujer embarazada. Al ir aumentando de tamaño, el resto de órganos tienen que comprimirse para dejar espacio suficiente al feto, al líquido amniótico y a la placenta. Sin embargo, en el caso del sistema digestivo, es el efecto de las hormonas lo que más perturba su funcionamiento y el que normalmente provoca ciertas molestias.
La secreción de saliva aumenta repentinamente al principio del embarazo. Las encías se vuelven más sensibles y sangran durante el cepillado. Los complementos de calcio, fósforo o flúor, que recomiendan algunos médicos de forma preventiva durante el embarazo, no protegen contra las caries dentales, que son, al parecer más frecuentes durante este periodo.
Por ello, hay que limitar el consumo de azúcar y seguir cepillándose los dientes tres veces al día después de las comidas. Es conveniente visitar con regularidad al dentista para que detecte y trate las caries durante la gestación. Si fuese necesario, se pueden efectuar radiografías dentales con ciertas precauciones. Recuerda que tener una buena dentadura garantiza una mejor digestión.
Alrededor del cuarto mes de embarazo puede aparecer una sensación de ardor que surge del estómago y sube por el esófago hasta la garganta. Se trata de la pirosis, fenómeno que persistirá hasta el parto y que muchas veces se agrava cuando se está acostada. Se debe a un mal funcionamiento momentáneo del sistema que impide que los alimentos ingeridos retornen y vuelvan a subir.
Bajo la influencia de una hormona especialmente activa durante el embarazo, la progesterona, el estómago se vuelve más perezoso, menos tónico, y esto provoca a veces las náuseas que suelen tener algunas mujeres embarazadas. Los alimentos están más tiempo en el estómago, que se vacía con mayor lentitud; de ahí esa sensación inmediata de estar llena cuando se come.
Al igual que el estómago y la vesícula biliar, los intestinos se distienden por efecto de la progesterona. El transito digestivo se ralentiza y puede generar una tendencia al estreñimiento que se puede combatir con una alimentación adaptada. Este inconveniente puede, no obstante, tener un aspecto positivo: la lentitud de la digestión favorece la absorción por parte del organismo de los elementos nutritivos de los alimentos.
Cambios en el cuerpo de la mujer: el útero
Los cambios en el útero y los pechos de la embarazada son sin duda la transformación más visible que sufre el cuerpo de la mujer durante el embarazo.
El útero empieza a crecer desde el principio mismo del embarazo. Tiene mucho camino por recorrer, ya que en apenas nueve meses, su tamaño tiene que aumentar de 6,5 cm a 32-33 cm, su peso pasar de unos 50 o 60 g a más de 1 kg; , y su capacidad, de 2 o 3 mililitros a 4 o 5 litros.
Desde fuera, sólo notarás los cambios a partir del cuarto o quinto mes del embarazo, cuando tu vientre comience a hincharse considerablemente, pero, con sólo un mes o mes y medio, el médico ya podrá, mediante la palpación, apreciar la transformación del útero: de la inicial forma triangular ha pasado a sr redondo, se ha flexibilizado y ya ha alcanzado el tamaño de una naranja.
Esta evolución proseguirá a lo largo de los meses. Los órganos como el estomago, los intestinos y la vesícula se irán adaptando, mientras que la pared del vientre, elástica, se distenderá poco a poco. La figura también cambiará y puede que el tronco se arquee, tirando hacia atrás los hombros para compensar el peso del abdomen.
Cambios en el cuerpo de la mujer: la circulación
El sistema circulatorio de la embarazada también sufre pequeñas transformaciones durante el embarazo, modificándose para adaptarse a la nueva vida que se va gestando. La misión de la sangre de la madre durante el embarazo es suministrar las sustancias necesarias para el desarrollo del feto y eliminar los desechos, utilizando como intermediario un órgano que se crea ex profeso durante el embarazo: la placenta
Durante la gestación, todos los vasos sanguíneos se dilatan y el volumen de sangre materna aumenta en un litro y medio aproximadamente: pasa de 4 a 5 o 6 litros. Los glóbulos rojos quedan así disueltos en una mayor cantidad de plasma -parte liquida de la sangre. Como las necesidades de hierro aumentan, para prevenir una anemia por carencia de este elemento, se prescribe a la futura madre un suplemento durante el curso del embarazo.
El crecimiento del útero dificulta a veces el retorno de la sangre desde los miembros inferiores hacia el corazón; las piernas tienen tendencia a hincharse y existe riesgo de aparición de varices. Si la vena cava inferior, que devuelve la sangre al corazón, queda comprimida por el útero, se pueden sufrir molestias, especialmente cuando se está acostada sobre la espalda. Para evitarlas, basta con desbloquear dicha vena: lo mejor es acostarse sobre el costado izquierdo, ya que la vena cava inferior pasa a la derecha del útero.
La frecuencia cardiaca se acelera entre 10 y 15 latidos por minuto, incluso durante el sueño, y algo más en caso de que sean gemelos. Suele oscilar entre 60 y 90 latidos por minuto. El gasto cardiaco aumenta en un 30 0 un 50% desde el final del primer trimestre hasta el final del embarazo. El corazón late más deprisa porque tiene que bombear más sangre y todo el sistema cardiovascular se adapta a los esfuerzos adicionales que inevitablemente hay que realizar durante el embarazo.
La tensión arterial baja ligeramente durante los dos primeros trimestres del embarazo porque los vasos sanguíneos están dilatados. Al acercarse el final del mismo, la tensión vuelve a sus valores anteriores (de antes del embarazo), pero no debe sobrepasar el valor 14/9.
Cambios en el cuerpo de la mujer: cambios hormonales
El embarazo va acompañado de complejos procesos hormonales que permiten al organismo de la embarazada adaptarse a sus nuevas necesidades. Dos hormonas son las principales causantes de estos cambios: la progesterona y los estrógenos. Producidas por los ovarios cuando la mujer está en estado y por la placenta durante el embarazo, estas hormonas son esenciales en la vida sexual y genital de la mujer.
El equilibrio entre estas hormonas permite la implantación del huevo en el útero; también son estas hormonas las que garantizan la supervivencia del feto gracias a su acción sobre los músculos lisos, como el útero, que impide las contracciones uterinas durante el embarazo. La única hormona que sólo se segrega a lo largo del embarazo es la hormona gonadotropina coriónica, que interviene en el mantenimiento del cuerpo amarillo al principio del mismo. A lo largo de la gestación, entrarán en juego otras hormonas, como la prolactina, que activa la modificación de los pechos con vistas a la lactancia, y la oxitocina, bajo cuya influencia se desencadenara el parto.
Las transformaciones químicas que, durante el embarazo, permiten al organismo satisfacer las necesidades de energía, reparar y producir nuevos tejidos y elaborar sustancias vitales no son tan espectaculares como las mencionadas más arriba. Sin embargo, son fundamentales, tanto para la madre como para el futuro bebé. La alimenticios adquiere en este punto toda su importancia porque de ella dependen las aportaciones de calcio, proteínas, hierro, vitaminas, grasas, etc., que necesita el futuro hijo para pasar de un grupo de células a convertirse en un ser humano de mas de 3 kilos en el momento del parto. El agua, la sal, los lípidos (grasas), los azúcares y las proteínas se transforman para suministrar al feto los elementos nutritivos que puede asimilar su propio metabolismo.
Fuente: elembarazo